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Empezaba
el otoño aunque todavía el verano resistía con sus
calores. San Sebastián era una bonita estampa desde el Monte Ulía
momento ideal para tomar una taza de té. Carlos sacó unas
tazas blancas que le regaló hace mucho tiempo un maestro zen. Los
garabatos escritos eran, lo imaginábamos, grafía japonesa
que corría dulcemente de arriba a abajo y de derecha a izquierda.Probablemente
frases de textos sagrados ininteligibles o himnos sagrados a las divinidades.
Pero no, Ayako nos sacó de la duda mientras el té todavía
se mantenía con su aroma tíbio. Eran diez consejos para
la salud, diez piedras monumentales de sentido común que la tradición
sabiamente ha hilado.
menos carne y más verdura
menos sal y más vinagre
menos azúcar y más fruta
menos comer y más masticar
menos abrigarse y más bañarse
menos palabras y más actuar
menos deseos y más hacer por los demás
menos preocuparse y más dormir
menos ir en coche y más andar
menos enfadarse y más reir
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