La
terapia Gestalt
En España, de las diversas técnicas humanistas, el enfoque
que se ha conservado y ha ido ganando fuerza es la Gestalt. Técnica
que creó Fritz Perls y que, con el paso del tiempo, ha ido evolucionando
sobre todo por su carácter integrador. La bioenergética,
el psicodrama, el enfoque Rogeriano y muchas terapias de los setenta
han sido integradas como técnicas en la actual terapia Gestalt.
La terapia Gestalt posee los fundamentos de una nueva psicología
no teórica, sobre todo experiencial. La Fenomenología
se encarnó en el experimento gestáltico; pasar por la
experiencia antes que hablar "acerca de". Una herencia Zen
también aportó una sabiduría milenaria, un centrar
la atención en "cómo" pasan las cosas más
que en el "por qué". La Gestalt ha ido configurando
un paradigma alternativo a la psicología como ciencia médica,
donde incluiríamos al psicoanálisis y a las terapias conductuales.
Desde la perspectiva Gestáltica se cree en la autorregulación
como un fenómeno que abarca al cuerpo y a la mente como un mismo
sistema. Creer en las reacciones espontáneas, en las necesidades
de expresión del propio cuerpo, la expresión emocional
como regulación, como contacto con uno mismo.
La Gestalt propone una búsqueda utópica de autenticidad,
de coherencia interna y, como en el camino a Itaca, es el medio el que
se convierte en fin. Estar lo más despiertos posible es mejor
que estar dormidos.
El grupo
Toda relación en grupo enriquece, porque crecer, madurar, aprender,
se da básicamente a través de la relación. Sea
la pareja, la familia, los amigos o el ambiente de trabajo, son estas
relaciones las que nos enseñan quienes somos, nos devuelven una
imagen de cómo actuamos y qué provocamos en los demás.
Pero en este ambiente cotidiano también aparecen unos límites,
digamos una protección para no enfrentarse a los mensajes de
los otros que nos hacen daño emocional. Y esta protección
es el límite para darse cuenta de quienes somos y cómo
nos relacionamos.
Los grupos de terapia son ambientes nuevos donde trabajar esos límites,
ampliar la conciencia de uno mismo, y desde esa conciencia cambiar las
formas de relación problemáticas. Por lo general la relación
problemática que primero hay que cambiar es con uno mismo.
Dentro del conjunto de técnicas grupales que se han mostrado
eficaces en las dinámicas de grupo la Gestalt destaca por aportar
una actitud en el modo estar y de conectarse con uno mismo. El énfasis
en la toma de conciencia, el contacto a través de los sentidos,
la vivencia del aquí y ahora, centrarse en la experiencia, en
la propiocepción, en la emoción y en los actos, gestos,
tics, posturas. Son elementos que apuntan a un aprendizaje, a un entrenamiento
para reconocer mejor los mensajes del cuerpo, a diferenciar las fantasías
de la realidad, a hacernos responsables de nuestras virtudes y deficiencias,
reconociendo la distorsión de la realidad que produce nuestro
carácter y las consecuentes limitaciones.
Definir un grupo como gestáltico es solo plantearse un objetivo,
madurar emocionalmente. La palabra, el cuerpo y la emoción son
los tres ejes a través de los cuales el grupo se relaciona y
aprende.
Terapia - aprendizaje
En pedagogia se habla mucho del aprendizaje significativo, un aprendizaje
que quede ligado a otros conocimientos previos; si el nivel de la experiencia
es adecuado se producirá un aprendizaje que tenga sentido en
la comprensión del individuo
El aprendizaje emocional y el aprendizaje significativo van de la mano
para madurar. La expresión "darse cuenta" se refiere
a esa toma de conciencia emocional e intelectual que integra diferentes
informaciones internas en un conocimiento mayor, que nos ayuda a comprender
acciones o percepciones ambivalentes que nos generaban confusión.
Generalmente, podemos nombrar a estas ambivalencias como conflictos
de polaridades, tendemos a identificarnos con una de las áreas
emocionales pero no con la otra, por eso al reconocer que podemos tener
emociones, actitudes, o acciones enfrentadas, se puede producir la integración.
La labor terapéutica es educación, la pedagogía
que favorece la madurez es terapia. Resolver los problemas es responsabilidad
de cada uno, en Gestalt procuramos no caer en el paternalismo médico
de resolver problemas, consideramos más importante dotar de recursos
a la persona para que encare los problemas de la vida confiando en sus
capacidades y reconociendo sus límites. Adecuar las experiencias
para una mayor asimilación es labor del terapeuta.
Esta perspectiva de confiar en la maduración de las personas
es más oriental que occidental, por eso la Gestalt se ha ido
nutriendo de tradiciones espirituales de diferentes culturas. En occidente
tan solo se están estudiando los procesos de maduración
y aprendizaje en niños, como si a cierta edad ya no pudiesen
haber cambios.
El aprendizaje significativo- emocional es uno de los objetivos, el
otro objetivo importante es la autonomía en este proceso. Aprender
a aprender es como se trabaja actualmente con los niños, es despertar
esa necesidad interna de crecimiento que nos dispone a aprender de todas
las circunstancias de la vida.
El grupo de terapia Gestalt nos devuelve a una época de aprendizaje
donde el juego es la forma de aprender a través de la expresión,
la espontaneidad y la fluidez emocional, sin dejar de lado el marco
de laboratorio que representa el grupo. Hacer terapia es un juego nuevo,
un juego que nos puede enseñar que en la vida todo son juegos,
que el niño no muere, que nuestro niño siempre actúa
aunque los juegos sean muy serios, sólo podemos pactar con sus
necesidades para poder madurar y sentir que vamos hacia donde queremos
ir.