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La truculenta
fiesta de "fuegos artificiales" que EE.UU. preparaba con tanto
entusiasmo para celebrar su poder en el mundo (trasmisión en directo
desde la CNN), parece, en el momento en que escribo esta editorial, que
no irá adelante. Los Iraquíes tienen permiso para respirar
su aire lleno de petróleo por algunos días más.
Nos preparan a marchas forzadas para que comulguemos con ruedas de molino,
eso si, europeas, y ahora tenemos que aprender a hacer las cuentas del
euro. ¡África ya no empieza en los Pirineos. Podremos darnos
con más tranquilidad el lujo de dejar que se ahoguen de agua salada
y de miseria tanto escuálido tripulante de las pateras. En el fondo
del armario aún está tirado el hatillo con el que nosotros
nos fuimos no hace dos días a que nos diesen el pan otros pueblos
y otras tierras.
Se nos agotó el cirio de la reivindicación consumido por
tanta hora de de football y reality show. Ya los romanos lo sabían:
"pan y circo".
Con este panorama, nuestra revista parece llegada de otra galaxia. Y de
otra galaxia hablamos. Una en la que el ser humano sabe de su fragilidad.
Pep Devesa nos cuenta sobre una de sus variantes en su artículo.
"El Dudonauta", ese ser que se reconoce sumergido en la duda
y el miedo; anhelante de esa "verdad inviolable y definitiva"
que lo salve de la incertidumbre en la que nos pone a todos saber que
existimos, más sin recuerdo alguno del lugar de donde venimos ni
de aquel a donde finalmente iremos.
El Dudonauta se encierra entre las paredes del espacio raquítico
de su "Reglamento", y todos nos desposeemos de la intensa incógnita
de la vida. Porque "resulta que no basta nacer para estar vivo".
De eso nos habla Carmen Vazquez. "La vida es un regalo que nos llega
caído del cielo, pero en nuestras manos está ejercitarlo"
Ejercitarlo sin "retirar el amor al sexo" ni "la dignidad
a la agresividad"; encontrando el fino hilo que nos hace de puente
entre el alma y el cielo. Para Món, ese puente no es otro que "el
arte que eleva el espíritu, que abre de par en par el corazón
… que le habla a nuestra alma y de todas formas le dice …
de como descubrir el camino de vuelta a la luz"
Un camino de vuelta que se encuentra con la tríada como manifestación
visible de la intangible unidad. Arjuna Peragón nos recuerda la
presencia universal del esquema trinitario y que "también
nosotros somos tres y simultáneamente somos uno, y esto es algo
que la razón no entiende pero que el corazón bien sabe".
Como en esta galaxia nuestra le hablamos sobre todo al corazón,
no puede faltar aquello que constituye su idioma. Laura M. Mirón
lo hace desde un cuento que nos abre a la sorpresa y Món a través
de un poema dedicado a una voz del corazón que ha decidido ir a
cantarle más cerca: Nusrat Fateh Ali Khan
En este número disfrutaremos aún del privilegio de la voz
de Claudio Naranjo que , en la segunda parte de la entrevista que publicamos
en número anterior, nos habla de la terapia integrativa, del Eneagrama,
de la Psicología transpersonal, en definitiva del desnudamiento
psicológico.
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