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| Tiempo de olvido |
| Pongamos
la tele un rato. Zapineemos un rato. Observemos. El amor es un enredo
de fotonovela, gobernar es un conflicto de fuerzas por gobernarse, la
risa es chabacanería y la muerte es matar o morir siempre disparando.
Emocionalismo fácil, humor fácil, muerte fácil. Tiempo de olvido. Invierno es el tiempo.
Nos envuelve de nuevo, más accidentado que otras veces. A estas
alturas ya sabemos que nuestra nave Tierra está viva. Ya vamos
notando como se resiente del maltrato generalizado a que la sometemos.
Nuestros compañeros, animales y plantas se quejan también.
Nos vamos a quedar irremediablemente solos en un basurero flotante. Haciendo
como que sentimos, riéndonos de lo más estúpido,
contemplando pasmados todas las muertes posibles. Tiempo de olvido. Dice el antiguo principio
hermético: "Como es adentro es afuera. Como es afuera es adentro". Tiempo de olvido? Conciencia. Por eso,
un destello de luz nos sorprende, a veces. Por eso nos sentimos muertos
casi siempre. Tiempo de conciencia.
Sin fronteras?…
Sabemos que es una perogrullada. Si hay algo que no tiene fronteras es
la conciencia. Si hay un patrimonio que compartimos, lo único real
que poseemos, siempre a nuestra disposición; si hay un punto de
apoyo para cualquier cambio, lo único real que somos; sabemos que
es la conciencia. Invierno es el
tiempo. Nacemos el número
uno, brote tierno. Flor de almendro despistado, que al primer rayo de
luz del año lanza entusiasmado su perfume. Un poco más serenos,
un poco más organizados. Sólo un poco. Un poco más
cuidadosos, aparecemos este número. Hablamos… Hablamos con Claudio
Naranjo, pues este mes de noviembre pasado tuvimos la suerte de contar
con su presencia en Barcelona. Maestro y guía en el movedizo territorio
actual de la psicoterapia y el Trabajo Transpersonal, amablemente se dignó
dedicarnos un tiempo. Su palabra lúcida centra e ilustra conceptos
claves del proceso de transformación. Teniéndolo tan a mano,
le preguntamos todo y él nos contestó más. Nos contestó
tanto que hemos dividido su entrevista en dos fascículos, naturalmente
la segunda entrega la haremos con el nº 2. Además nos regaló
un cuento.
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Ramón Ballester |
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