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Te
has dedicado profesionalmente a trabajar para restablecer el vínculo
amoroso en las relaciones parentales, a través del Proceso de Cuadrinidad
(Proceso Hoffman). Más tarde extendiste tu trabajo para restablecer
este vínculo en las parejas, a través de tus talleres de
pareja y sexualidad. ¿Qué tienen en común estos trabajos?
–Lo que veo en común es que las personas pueden vivir con
más aceptación, más tranquilidad, menos peleas, menos
guerras y más comprensión, y de ese modo cada uno se siente
mejor en la vida. Mi percepción es que el proceso Hoffman resuelve
mucho a nivel individual, abre un deseo de desarrollo espiritual y mejora
muchísimo la relación entre padres e hijos, pero entonces
la neurosis florece en la pareja más que nunca. La persona se da
más permiso y ve más cosas en sí misma, pero también
las ve en el otro. Ahí empieza un juego de poder en torno a quién
está más "avanzado". Entonces la crisis se instala
con más facilidad. De esa constatación surgió mi
trabajo de parejas. Y el trabajo de sexualidad surgió como un deseo
de profundizar (ya que en los trabajos anteriores no hay tiempo suficiente)
en un area muy importante a nivel individual y de pareja que está
llena de tabús y prejuicios.
–Como ves el enamoramiento, ¿tiene que ver con creer
que hemos encontrado aquello tan incondicional que esperábamos
encontrar al nacer y no tuvimos?
–No se busca de una manera consciente, enamorarse es una de esas
cosas que ocurren en la vida y abren la posibilidad de vivir algo necesario
para poder seguir. Es encontrar en el otro algo que te abre el corazón,
y todo cambia. Hay más capacidad de aceptación. De pronto
las pequeñas cosas no importan, lo que importa realmente es poder
ver el brillo de la alegría en los ojos del otro. Todo esto es
mágico y no dura. Es algo que está en la creación
como el medio a través del cual se posibilita un encuentro. Un
encuentro que después se convierte en trabajo, y ahí aparecen
los problemas, que, si son bien aprovechados, pueden llevar a una evolución,
en vez de simplemente salir buscando el estímulo de un nuevo enamoramiento
o "estado de gracia".
–A pesar de la dificultad, las crisis y los fracasos, ¿qué
crees que moviliza en el hombre y la mujer la tendencia a vivir en pareja?
–Existen la complementariedad, las diferencias que se suman, hay
todo un potencial de poder realmente realizar algo mayor en la vida. Siento
que esto es lo que nos hace unir, ya sea en la pareja o en el trabajo.
No es frecuente que la gente trabaje sola, busca socios, se agrupa. Personalmente,
cuando hago trabajos en grupo prefiero muchísimo más trabajar
en equipo. Me da más seguridad, más tranquilidad, más
alegría y más dinamismo. Están los problemas de competencia
y todo eso, pero aún así siento que vale. Nos buscamos porque
la vida ya nos apunta que solos es mucho más difícil. Hay
personas que eligen la soledad y se sienten más seguros, pero yo
pienso que es una opción más cobarde. Es como aceptar algo
menor donde no haya tantos riesgos. La mayoría de las personas
que están solas priorizan no tener problemas y mantener el status
quo. Pero la gran mayoría sigue buscando a pesar de las peleas
y separaciones, con la esperanza de que algo por ahí pueda resultar
en avance y aprendizaje. La evolución para mí es con y a
través de otros. Más en la pareja, porque lo que ocurre
en una relación de pareja no ocurre de otra manera: la intimidad,
el día a día, las manías... Todas nuestras cosas
aparecen en una relación de pareja y estamos mirándonos,
queramos o no. Es la gran posibilidad de cambio. Pero es difícil
y no siempre podemos... ¡los fracasos ahí están! (risas).
–Parece que muchas de las dificultades que hay en una relación
de pareja arrancan de la confusión, de la dificultad para distinguir
entre entrega y sumisión o dependencia. ¿Dónde están
los límites?
–Para mí la entrega involucra una decisión personal
y en esa decisión hay independencia, no dependes del otro para
entregarte, no depende de que el otro sea de una determinada manera. ¡Bueno,
en cuanto teoría! (risas). En la práctica es un proceso
lento. Si existe la intención de entregarse realmente en una relación
y se está lo más abierto posible, entonces en cada momento
uno va viendo cómo no es, cómo la intención no se
cumple, y que cada vez tienes que confrontar cosas que antes no se tenían
como obstáculos. La idealización de la entrega no corresponde
a la realidad del día a día, pero es un proceso. En una
relación de pareja ocurren cosas contínuamente. A veces
uno imagina que se ha llegado a un punto final, y no, siempre es un punto
y aparte. A veces uno está dando vueltas a las mismas cosas desde
diferentes ángulos y ocurren otras cosas que le llevan incluso
a revisar lo anterior.
También hay tendencias, hay personas con más tendencia neurótica
a la dependencia y otras a la independencia. Está la persona que
se fuerza a ser independiente tornándose más dura y más
incapaz de ver al otro, que impone un montón de cosas y hace los
juegos que le hacen posible manipular para que la otra persona esté
ahí y le permita jugar su juego de independencia.
Todo esto entra dentro del proceso humano individual y en la pareja aparece
con más fuerza. Si hay una persona que tiene tendencia a la independencia
y otra a la dependencia, ahí se encuentran y hacen el enganche.
Pueden seguir la vida aparentemente muy bien, cada uno está viviendo
a tope su rol. Pero si uno de ellos lo confronta y dice que no quiere
seguir así, entonces surge la crisis.
–¿Qué es ser independiente o dependiente?
–Para mí ser independiente es no estar enganchado en lo emocional
con el otro, no en hechos como salir solo o viajar. En una pareja ocurren
frecuentes enganches por celos, sean las personas dependientes o independientes.
En la base de los celos está la inseguridad, que se torna aparente
en la relación misma, y la persona ni siquiera se da cuenta. Inseguridad
acerca de si el otro nos quiere realmente, o si uno es suficiente. Yo
misma dije durante muchos años que eso a mí no me ocurría,
pero después, cuando acepté que sentía celos, tuve
que aceptar mi inseguridad, mi dependencia del otro y un montón
de otras cosas. Lo pasé bastante mal, pero lo confronté,
hasta que llegó un punto en el que me relajé, "bueno,
esto es lo que hay y vamos a vivirlo hasta el momento en que pueda ya
no estar".
–Por tu experiencia en el trabajo, ¿qué papel
crees que juega la sexualidad en una relación?
–En general hay puestas muchas expectativas en la sexualidad como
el punto más alto, el punto que cuaja la relación, y hay
mucha frustración porque hay mucho desencuentro, muy poca experiencia
real de cómo llevar una sexualidad sana. Y poca paciencia, principalmente
en el hombre, para dar a la mujer el espacio para un encuentro más
íntimo. Es increíble la poca información y la poca
claridad que tienen, incluso los más jóvenes(1), en lo referente
a qué es una sexualidad sana. También hay poca capacidad
para ver qué es lo que no funciona y porqué. Y está
también la influencia de las ideas que tenemos de cómo debe
ser el hombre y cómo debe ser la mujer.
Pocas veces las parejas asumen que la relación sexual no va bien,
es como una verguenza muy grande, e intentan culpabilizar al otro, o simplemente
olvidar. Pero una relación sexual no va bien cuando hay desencuentro
( o desinterés), y poca claridad respecto a cómo es una
relación sana en la pareja. De nada sirve leer mucho o tener mucha
información si no se tiene el coraje de afrontar los hechos (incluso,
y principalmente, detalles aparentemente poco importantes).
–Vemos por el trabajo terapéutico y por nuestra propia
experiencia que hay mucha necesidad de deseo, y cómo se juega con
ello. ¿Quién lleva la iniciativa? ¿Quién desea
más veces? La necesidad de sentirse deseado a veces es más
fuerte que el propio deseo y se usa como forma de sentirse importante
para el otro. ¿Cómo ves tú eso?
–¡Eso es verdad! Y es un juego peligroso, pero con el tiempo
y el compromiso con el trabajo, las personas se cansan de tanto desgaste.
Entonces empieza un tiempo de aceptación.
–Cuando eres joven la sexualidad ocupa demasiado espacio,
es una energía que te lleva, que te arrastra. A medida que pasa
el tiempo se va transformando en otras cosas. ¿Cómo transitar
hacia otras cosas?
–Cuando se pierde el empuje sexual más joven no se sabe qué
hacer con eso, parece que ya se terminó. Pero no se trata de una
transición debida a la edad o a la convivencia, sino de una oportunidad
para explorar una sexualidad diferente. Se puede transitar juntos y encontrar
algo que es muy satisfactorio, pero hay miedo. Principalmente el hombre
se asusta muchísimo y busca otras experiencias para confirmar que
es hombre, para sentir que es válido, y pierde tiempo en eso. Ahí
la pareja entra en crisis por la incapacidad de reconocer los cambios
y por el apego a lo que ya pasó.
–¿Cómo transformar la sexualidad en la pareja
en búsqueda de la plenitud espiritual?
–La sexualidad se puede vivir a solas, pero cuando se vive a dos
eso puede ser un camino en sí mismo. Ya conocemos los tantra de
la vida, etc. pero para mí es un nivel posterior, cuando ya se
han pasado por y aprendido con los otros niveles. Hay algunas personas
que quieren llegar a la plenitud espiritual a través del sexo sin
haber resuelto las cosas más cotidianas o los encuentros sexuales
desde el lugar donde están. Pretenden llegar al camino espiritual
(a través de la sexualidad) sin antes haber podido vivir la sexualidad
común y corriente.
Yo siento que la relación sexual tiene su lugar, y todavía
para mí es una incógnita. ¿Qué es? ¿Por
qué es tan fuerte? ¿Por qué mueve tantas cosas? ¡Quiere
decir algo! ¡Y este algo para mí está en estudio!
(risas). Aún estoy buscando las respuestas.
Ese encuentro que buscamos de plenitud con Dios, esa unidad con el todo
pienso que sólo es posible a partir del momento en que te puedes
encontrar verdaderamente con el otro. Entonces es posible. Si eso ocurre
sin las dependencias y las demás cosas que hablábamos, entonces
este camino se va abriendo hacia un encuentro de otro orden. A veces pensamos
que sea más fácil "estar con Dios" que con un
semejante, pues Dios no nos confronta, o por lo menos eso no ocurre en
nuestros intercambios con un Dios hecho a nuestra manera (hay muchos engaños
en esto de "contactos espirituales"). Algo que siempre digo
en los grupos es que "cuando uno puede realmente dejar de lado sus
cosas y estar más bien cuidando en vez de cuidarse, y el otro cuida
en la misma medida, es cuando las cosas funcionan mágicamente,
desde un lugar de verdad y no por una necesidad de "no puedo vivir
sin tí"". Es super difícil, lo veo como un camino
de todos los días, pero el problema central en la pareja es el
egocentrismo (a pesar de que hay personas que son aparentemente "para
el otro", pero ya sabemos que esto esconde el "dar para recibir").
Si estamos teniendo que cuidarnos porque no confiamos en que otro nos
cuide, o si no tenemos energías para cuidarnos ni queremos hacerlo
porque estamos esperando que nos cuiden... y para qué entonces
voy yo a cuidarle, y ahí en ese juego no hay realmente pareja.
Aún nos estamos preparando para el día que dejemos de estar
peleando y esperando.
–Para terminar, ¿qué crees necesario para que una
pareja crezca y se desarrolle?
–La aceptación de que cada uno es como es.
Parar de pelear por querer cambiar al otro para que corresponda a tus
ideales. Y también comprender que la diferencia complementa, la
diferencia ayuda a que surja algo mejor y mayor que uno solo. Estar disponible
para ayudar, mostrar, aportar cosas, porque queremos en un momento dado
mirar los dos algo de uno que es importante cambiar, y no desde el tengo
que cambiar porque es tu necesidad que lo haga. Es diferente la manera
de ponerse. Si tú me dices "tengo un problema serio con mi
agresividad", los dos miramos juntos y buscamos una alternativa más
constructiva. Eso es amistad, más que otra cosa, es amistad en
la relación, es poder confiar en el otro y poder sentir que el
otro está por ti. El camino de evolución de la pareja es
a partir de la confianza. Confiamos en que tú me quieres bien y
yo te quiero bien. Eso es real, esa es la base.n
(1) Uno imagina que a estas alturas –en las puertas del fin del
milenio– hubiera más información, más claridad
y más experiencia en el tema.
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