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Claudio
Naranjo formó parte del primer equipo del Esalen Institute, centro
en el que pasó a ser uno de los tres sucesores de Fritz Perls,
y fundó en California el Instituto SAT, una escuela integradora
de la psicoterapia y las tradiciones espirituales. En esta segunda parte
de la entrevista que le hicimos el grupo de redacción de Conciencia
Sin Fronteras nos habla de cómo fue tomando forma aquel sueño
de fundar una Escuela Integrativa.
Una visión Integradora
MON: Queríamos preguntarte sobre la terapia integrativa,
sobre cómo ves tú el eclecticismo espiritual y terapéutico.
CLAUDIO: Históricamente lo que sucedió
es que hace algunas décadas se rompió el imperio monolítico
del Psicoanálisis en psicoterapia, surgieron muchas alternativas,
surgió la escuela de Rogers, surgió la Gestalt, surgió
la Danzaterapia, surgieron muchas maneras de hacer. Y luego el público
consumidor, en lugar de beber en una sola fuente como había hecho
antes, se empezó a alimentar de muchas fuentes. Llegó ésto
a ocurrir entre profesionales mismos, gente que entonces estaba en formación.
Psicólogos, psicoterapeutas, personas que ayudaban a otros, empezaron
a ver un poco de Bioenergética, un poco del Proceso de Cuadrinidad,
estas cosas. Y algunas personas primero hablaban un poco con sorna, con
crítica: -"Que esto no es serio, que es un poquito de ésto
un poquito de aquello..." Yo siempre tuve fe en la validez de seguir
el propio olfato en la exploración de las múltiples propuestas
en que justamente sería interesante que algunas personas bebieran
en distintas fuentes para que pudieran hacer una integración.
Necesariamente hay métodos que pueden funcionar por sí mismos,
pero personas que están educándose seriamente en caminos
abiertos por gente como Perls, o por Rogers o por otros, incluso en las
corrientes espirituales tradicionales, podrían constituir una generación
con un nivel de sabiduría y presencia mayor, que en la etapa primaveral
de la psicología humanista.
Tuve mi sueño hace más de 30 años de fundar una Escuela
Integrativa sin haber sentido antes que había hecho una gran integración.
Un poco como para tener yo mismo la ocasión de ir más adelante,
en los años sesenta, cuando volví de Esalen a Chile. Vino
alguien a terapia que trabajaba en una comisión del Senado, y me
dieron incluso fondos del Senado. Se fundó en Chile un Centro para
el Desarrollo Humano... Total, después emigré y no lo llevé
a término, dejé en manos de otros algo que no prosperó.
Fue un sueño. Por ejemplo, invité a Charles Brooks, el colaborador
de Charlotte Selver, la que introdujo lo que ha circulado como Sensorial
Awareness, el primer trabajo de conciencia corporal en los Estados Unidos...
Yo mismo llevé la Gestalt hacia el año 65. La combinaba
con meditación y con otros elementos que estaban a mi alcance.
Y todo eso fue un sueño que no llegó muy lejos en esa época.
Pasó a realizarse de una forma diferente cuando después
de la experiencia de Arica me sentí en un momento de la vida en
que tenía más que transmitir.
Y lo que ofrecí fue una síntesis implícita personal.
El primer SAT, que fue en los Estados Unidos en el año 71, consistió
originalmente en algunos elementos de lo que había aprendido con
Ichazo, con alguna dosis de meditación budista y con algo de mi
experiencia como terapeuta. Esas tres cosas constituyeron el núcleo,
que fue desarrollándose poco a poco y, cuando tomó la forma
del SAT actual, había en mí dos nociones simultáneas.
Por una parte ello estaba sirviendo especialmente a la comunidad de gestaltistas
de allá, era como un elemento para su formación. Lo que
los gestaltistas debían tener como experiencia para hacer realmente
un recorrido profundo en sí mismos y para tener a mano las cosas
que están al lado de la Gestalt, que son por así decirlo
vecinas de la Gestalt interiormente, experiencialmente.
Cae de Perogrullo que son terrenos vecinos el "aquí y ahora"
gestáltico con el de la meditación, y terrenos vecinos el
de la Gestalt con el de la comprensión analítica, en un
sentido amplio. Y también considero análisis el trabajo
originado por Bob Hoffman, que constituye una forma sistemática
de la vuelta a la infancia para entender qué paso con lo que los
psicoanalistas llaman, creo que anacrónicamente, "edípico".
Que es simplemente lo que pasa con el amor y con el odio en el contexto
del triángulo original. E incorporé trabajos de asociación
libre que ustedes ya conocen, ese laboratorio psicoanalítico que
se apoya en la observación del pensamiento, pero con puntos de
referencia cambiados desde la teoría de la personalidad del Protoanálisis.
Así que eso ha sido un poco en síntesis. Son cosas que cayeron
en mi camino y no puedo dejar de sentir que encajaban muy bien, en una
estructura muy coherente. Pienso que cada uno tiene la posibilidad de
trabajar con los materiales que le rodean y con las cosas que han pasado
en su camino y contribuir a la síntesis, a la integración
de territorios de creatividad que han surgido independientemente. También
hay una psicoterapia integrativa particular, que es esa que ha venido
surgiendo sobre todo en los últimos años, en los que no
se ha tratado solamente de mi trabajo, sino de un trabajo asistido por
colaboradores muy diestros. Creo que hacia eso va el transpersonalismo.
Aunque la psicología transpersonal tiende a ser, hasta ahora, una
terapia con poca psicoterapia. Hay un nivel teórico en el que un
individuo ha sido exaltado como bandera del movimiento. La persona que
han exaltado los transpersonalistas como para decir «aquí
hay una gran persona, y podemos considerarnos un Movimiento, porque tenemos
un representante genial». No es un terapeuta, no es una persona
que trabaja con personas. Me refiero a Ken Wilber. Es un hombre con una
mente científica que ha leído mucho, que tiene intereses
religiosos, pero no un terapeuta o un místico, como algunos han
pretendido yendo demasiado lejos, por interesante que sea su contribución
como pensador. El Movimiento Transpersonal ha hecho como un paraguas,
ha creado un espacio para legitimar interés en lo espiritual dentro
de la profesión, pero no ha presentado una praxis muy entusiasmante.
Sólo están las palabras de los teóricos que dicen
que el transpersonalismo no debería ser una cosa separada de lo
corporal, no debería ser una cosa separada de la psicología
dinámica. Es decir, se habla de lo que debería ser la psicología
transpersonal práctica, como una psicología integrativa,
como una terapia alternativa.
Y pienso que a eso he encaminado mi actividad, echando mano a los ingredientes
más fundamentales comenzando por el mundo de la meditación.
Las mismas dimensiones de la meditación pueden encontrarse en cualquier
cultura pero en ésto hay que elegir y he elegido el budismo, porque
me parece la religión de la meditación por excelencia. De
entre las tradiciones, es la de espectro más amplio, más
vital, particularmente desde el aporte tibetano, que está cada
vez más a mano con la diáspora de los tibetanos después
de la invasión china. Así es que he tenido mucha suerte
por poder beber en esa fuente a través de muchos maestros. Pero
están al alcance de la mano...
Así que meditación y terapia a través de lo analítico
y a través de la Gestalt, que es como decir a través de
la invitación a la creatividad individual, al trabajo intuitivo
desde la experiencia, desde la visión personal. Y también
incorporé una serie de ejercicios psicológicos que he ido
generando a partir del Eneagrama.El Eneagrama lo recibí desnudo,
sin terapia. Como un mapa. Ichazo ni siquiera hizo las descripciones que
hago de caracteres. Fue un mapa, muy simple. Y sus discípulos,
hasta el día de hoy, no saben reconocer los caracteres. Eso fue
un fenómeno SAT. Fue un regalo para mí verlas tan claro,
tan sin esfuerzo, cuando empecé a trabajar con grupos después
de mi aprendizaje con Ichazo, de forma que otros también reconocían
lo que pasaba. Porque estábamos hablando en serio, no en términos
académicos. Estábamos en un proceso de desnudamiento psicológico
en el que todos se conocían íntimamente. Así que
de ahí nació verdaderamente el Eneagrama tal como circula
ahora. Pero incluso los americanos se quedaron atrás, yo diría
que han comido de segunda mano las migas que caían de mi mesa.
Eso fueron todos los libros que se han escrito del Eneagrama, filtraciones
de los SAT de los Estados Unidos de los años 71 y 72. No tienen
una dimensión transformadora, por mucho que recurran a esta palabra.
Hay personas que tienen la suficiente honradez o la suficiente salud,
y como que les basta con ubicarse en el Eneagrama y son impelidos a un
cambio. De vez en cuando, uno se encuentra a alguien, por ejemplo un nueve
que, apenas se le señala, ve con claridad que compulsivamente está
diciendo que sí a todo el mundo. Ya eso basta para que al año
siguiente no sea así, al año siguiente dice "aprendí
a no estar ocupándome compulsivamente de los demás, ahora
estoy ocupándome de mí". A veces ocurre eso.
Pero pienso que el Eneagrama tal como entró en la cultura americana
no es lo mismo que están conociendo ustedes aquí a través
del SAT. Este es un trabajo posterior que he desarrollado, de hacer terapia
en torno al Eneagrama y de integrarlo todo.
ARJUNA: Porque a la vista de la gran difusión
del Eneagrama cabe la sospecha de que, según en qué círculos
se utilice, más bien alimenta al ego, en el sentido de etiquetar,
o jugar con...
CLAUDIO: "¡Mira qué sabio soy yo que se exactamente
a dónde perteneces tú!". Pero eso no sólo lo
hacen los eneagramistas, también sucede en Bioenergética
y en Rolfing y en otros...
Recuerdo un encuentro con Lowen. Cuando estábamos mucho más
verdes ambos, hace treinta años más o menos, hicimos un
taller juntos en Nueva York. Yo lo encontré tan "prima donna"
que no lo pude soportar. Porque hacía pasear a la gente y decía
"¡Ah, mira! , tú tienes una contracción aquí...",
y esto y lo otro. Y la gente quedaba muy impresionada ante algo así,
como que viera el alma de los pacientes a través del cuerpo. Y
el Eneagrama es tanto más asidero para hacer eso.
Es muy cierto lo que dijo Ichazo a un periodista que quiso hacerle una
entrevista hará unos diez años. Publicó un artículo
en Los Angeles Times, que era una cosa muy leída, y le puso como
título "Whatever is lurking behind the Personality Assessment
Cult?" Algo así como "quién sabe el mal o el daño
que se esconde en este culto del Personality Assesment". Este es
un término bastante técnico en psicología, que más
o menos se traduce por "evaluación de personalidad".
Yo me formé en Estados Unidos, en el Instituto de Personality Assesment
de la U. de California antes de conocer el Eneagrama. Y era donde elegían
los comandos en la guerra, por ejemplo, cuando se consideró que
no servían los tests en forma de cuestionario. Había que
ver quién iba a tener el liderazgo, quién iba a tener iniciativa,
quién iba a tener las cualidades que se necesitan en una situación
de emergencia. Entonces empezaron a poner a prueba a la gente en situaciones
como la de pasarse de la copa de un árbol a otra, y a evaluar las
iniciativas, el liderazgo y otras cualidades en un test de campo. Ahí
fui a parar, y eso se llamaba Personality Assesment. Y el periodista,
después de una entrevista con Ichazo, insistía en la mala
índole que hay detrás de ese culto a la evaluación
de la personalidad.
Es como que el movimiento del Eneagrama en los Estados Unidos se ha convertido
realmente en un culto, en tanto que eleva a valor intrínseco algo
que no es más que un valor instrumental. El valor verdadero es
que alguien pueda conocerse a sí mismo, o que alguien pueda ayudar
a otro a una transformación. Y a lo que se rinde culto es a una
especie de grandeza de ciertos maestros, de ciertos enseñantes,
que se suben a una plataforma especial psíquica. Tal vez esta capacidad
de decir alguna cosa nueva sobre el ocho, o de puntualizar algo que han
dicho otros. Como una competencia de información sobre el Eneagrama,
y de "qué veo yo que no ves tú". Y se ha creado
mucha falsa autoridad. Me siento un poco responsable de eso, porque puede
ser como una caricatura de mi propio entusiasmo en aquellos tiempos. Cuando
lo hice, en mí había algo más. Estaba conectado,
digamos, con un espíritu guía. Cuando digo «espíritu
guía», no lo digo como algunos mediums que se sienten conectados
con una entidad individual. Nunca supe quién me guiaba, pero que
estaba guiado no me cabe duda. Me llegaba una gran inspiración.
Pero asimismo me sentía muy especial, y la contaminación
narcisista se contagia. Y así se hizo una escuela de narcisismo.
Vi ésto muy reflejado en un comic de Jodorowsky. No se si ustedes
han visto El Incal, una serie de cuatro o cinco volúmenes de cómics.
El personaje central, que corresponde al Loco del Tarot, es John Difool,
ese personaje que tiene un pájaro. Es un ser ordinario que hace
todo el viaje y al final llega al Planeta de los Pájaros, al planeta
de los seres más desarrollados. El había ganado una gran
competencia por lo que le cupo inseminar a la Gran Madre en una excursión
a este planeta. Y cuando después de mucho tiempo vuelve a este
lugar tan elevado, se ha transformado en un planeta muy mediocre, porque
él puso su semilla allí cuando todavía estaba muy
verde. Se encuentra un planeta hecho de caricaturas de sí mismo.
Algo así ha habido. Tuve una herencia dudosa cuando ni quise tener
herencia. A veces me llaman padre del movimiento del Eneagrama en los
Estados Unidos, y yo digo "padre sí, pero es un hijo ilegítimo".
Fue una infiltración, gente que rompió un secreto. Además,
lo que presenté en el curso de unos dos años fue sólo
un trabajo caracterológico grupal, y luego la gente se ha puesto
a adivinar el resto. Así se pusieron ya los jesuitas a especular
sobre lo que eran las "ideas divinas", han reformulado las virtudes,
se han echado al bolsillo la cosa.
LAURA: Estoy pensando si podrías aportar una visión
de futuro: por dónde te parece que va a ir el cambio social.
CLAUDIO: Si uno mira el mundo, a veces parece que no
hubiera cambiado nada desde los peores tiempos.
El nacionalismo hace los mismos estragos que ha hecho a través
de toda la historia, la capacidad de entenderse de las naciones es problemática,
y de la justicia de la distribución de la riqueza ¡qué
hablar! Los problemas, a pesar de que hemos pasado por décadas
de marxismo y por décadas de conciencia contemporánea, no
parecen haber cambiado mucho en el mundo. Y uno se pregunta si hay verdaderamente
esperanzas, o si no es un sueño romántico que vayamos a
tener un mundo mejor alguna vez.
Sobre ésto es muy difícil argumentar, sólo puedo
compartir un sueño, una visión. A mí me parecería
una muy mala inversión haber cultivado este planeta hasta este
punto y un absurdo que toda nuestra historia que es como una vida infectada,
una vida bastante pobremente vivida, no llegara a florecer, no llegara
a liberarse.
Eso me parece ilógico, aunque de acuerdo con una lógica
que no es la de la razón sino una lógica poética.
Del mismo modo en que el individuo sufre los traumas de su infancia, de
su juventud, y llega un momento en el que se libera y en el que todo ese
proceso de oscuridad y dolor cobra sentido y se alegra de todo lo que
le tocó (y se alegra hasta de los años más oscuros,
porque tenía que pasar por eso para llegar a ese glorioso final,
a esa conciencia que parecía requerir todo ese alimento) también
imagino que en el plano colectivo nos liberaremosde nuestros traumas históricos,
y atravesaremos por una transformación. Ya nos vamos liberando
poco a poco. Tal vez más en esta generación que en otras
generaciones, porque es una generación de muchos buscadores.
Yo creo que estamos en un mundo más
consciente, pero que no llega todavía esa conciencia al "quorum",
a la magnitud suficiente de la población necesaria para que el
cambio incida en lo político. Los que deciden la marcha de las
cosas no son los chamanes. Los políticos y los chamanes viven en
dos mundos muy separados.
Pero creo que en algún momento la transformación individual
va a reflejarse en la transformación global. Se hará presente
el peso de lo obvio. Así es como sucede en grupo, cuando hay una
mayoría de personas que ve con claridad lo que le está pasando
a uno de ellos, por ciego que éste esté. Lo que muchos están
viendo en ese caso es "vox pópuli", no necesita de muchas
palabras para transmitirse. Parecería que el peso de la conciencia
grupal hace que el otro vea.
Hoy en día, por ejemplo, cuando se ve una película antigua
la gente se ríe. Porque hay ciertas cosas en la cultura de hace
veinte años que ya son "demodé", se nos hacen
divertidas. Y cuando leemos escritores antiguos, intelectuales de hace
algunos decenios, vemos los absurdos. No es porque seamos tan intelectuales,
sino porque estamos un poquito más despiertos, porque compartimos
una manera más moderna de ver.
Uno llega a la terapia desde una posición voraz de «dame,
dame, dame, yo quiero para mí». Pero si la terapia o la búsqueda
espiritual funcionan, llega uno a ponerse más generoso, y cuando
uno se pone más generoso está en posición de dar
en el mundo. Uno se interesa más por lo que ocurre en torno y está
más sensible. Cuando haya más gente así en el mundo...
creo que esa es la gran esperanza, porque en los caminos de la política
ya llevamos muchos siglos y se ve que la política de poder y el
maquiavelismo no llevan a ninguna parte.
Lo único que puede hacer un mundo diferente es un tipo de persona
diferente. Como decían los comunistas de antes, pero nunca lo practicaron.
Decían que un mundo nuevo necesita un "hombre nuevo",
pero nunca se ocuparon de formar un hombre nuevo. Creo que estamos ahora
más interesados en rehacernos a nosotros mismos que en rehacer
a los demás. Y, si se quisiera hacer algo por los demás,
sigo pensando (como decía en "La Agonía del Patriarcado")
que habría que interesar a los gobiernos en que se tomaran verdaderamente
en serio la educación, como algo con una finalidad muy diversa
a la que se le ha dado, la educación, restituyéndole a su
función más importante de ayudar a la gente a ser más
gente. E incluyendo en ella especialmente una educación interpersonal,
en bien del ser social. Si eso ocurre a nivel de decisiones gubernamentales,
se empezaría a acelerar el proceso de cambiar el mundo.
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a la 1ª parte de la entrevista
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