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| Sabiduría sin mancha |
| Entrevista a Sherab
Dre-may, monje budista inglés |
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Sherab Dre-may: Pertenezco a la Escuela Karma-Kagyu y le puedo escribir el nombre del representante más destacado en la escuela a saber: Su Santidad Karmapa 17, su nombre no es importante.
Sherab Dre-may: ¿El cajón? A esto le llamamos cajón de meditación y por lo general se utiliza si uno pretende hacer tres años de retiro y es como casi todo en el budismo, sentido común. ¿Por qué se tiene un cajón como éste? Pues porque es un espacio limitado, uno no necesita más. En este cajón es donde uno medita, duerme, uno se puede reclinar sobre uno de los rincones y tan pronto como uno se despierta tiene enfrente de él todo su trabajo, sus oraciones y recitaciones de forma que se puede empezar de inmediato con la práctica. Si uno está de retiro es para eso, para practicar. Es como una tumba.
Sherab Dre-may: Sí claro, se pone uno algo. También puede uno dormir sentado verticalmente que es un sueño menos profundo
Sherab Dre-may: El problema de la tensión corporal está ligado a que pensamos en exceso, y entonces tenemos todas esas emociones, deseos... y todo esto es algo agotador mentalmente y cuando se practica usted debe permanecer allí donde se encuentra su cuerpo y su mente. Hay que dejar de lado las películas que rondan por lo general en la mente de cada uno, todas esas excursiones que hacemos hacia el pasado y hacia el futuro. Pero cuando uno medita lo que hay que hacer es estar donde está uno, estar atento y consciente mirando dentro a la mente de cada cual. Pero por supuesto cuando uno medita durante un periodo de tres años, toda la vida pasa delante de uno de forma que uno ve su mente y la domestica. El Buda dijo;
Es muy simple pero como todas las cosas sencillas, son muy difíciles.
Sherab Dre-may:
Por supuesto. Eso es tu mente. Sherab Dre-may: No sé que decirle, esa no es mi tradición.
Sherab Dre-may:
(Se ríe). Ésa es la meta. El método que yo aprendí
en mi escuela tibetana mis maestros me dijeron: Lo primero que tienes
que hacer es SHINAY, que significa morar en paz, que es lo mismo que SAMATHA.
Uno podría empezar con Vipassana, pero la dificultad está
en que es como empezar una casa sin tener cimientos. Para mirar a tu mente
necesitas saber donde se encuentra, necesitas estar en paz y calmado pues
si no...
Sherab Dre-may: Ciertamente lo eres pero existe el ego y el ego mira. Todo el problema está en el ego: Yo quiero, a mí me gusta, a mí no me gusta. Cuando tú haces Vipassana, ya es un segundo paso tras el SHINAY que es lo que te proporciona la paz en la que hay que descansar y, al practicar el Vipassana y observar un pensamiento, uno debe mirar a la esencia de éste. No hay diferencia entre la quietud de SHINAY y la quietud cuando llega el pensamiento. En realidad no hay nada que se mueva. Es simplemente un pensamiento en tu mente y la mente es pacífica. Entonces, cuando tú has comprendido esto, no ya de una forma intelectual tras haber leído libros que pueden hacerte creer que lo entiendes, pero no es así. Esa comprensión intelectual necesita haberse saboreado y experimentado. Al haberlo experimentado, toda esa gente que te rodea en tu vida diaria con rabia, celos, orgullo, depresiones... ¿por qué están sufriendo? Pues porque están involucrados en estas películas que en realidad no existen. Ahí es donde empieza a crecer tu verdadera compasión, ya que no se puede separar este entendimiento de vacuidad con la compasión y que surge de forma natural contigo. Esto es a lo que yo llamo intuición. Esta es la vinculación entre Vipassana y SHINAY que a mí me enseñaron.
Sherab Dre-may: La mayoría de la gente está confundida. Si yo te dijera ahora mismo:¿Puedes visualizar en tu mente la torre Eiffel?
Sherab Dre-may: Visualiza ahora la torre de Pisa.
Sherab Dre-may: ¿Adónde se fue la torre Eiffel?
Sherab Dre-may: ¿Adónde se fue?
Sherab Dre-may: ¿Pero adónde se ha ido?
Sherab Dre-may: ¿Han desaparecido, verdad?
Sherab Dre-may: Pero si yo te dijera que pensaras en ellas de nuevo, ¿podrías hacerlo?
Sherab Dre-may: Perfecto, esto es lo que en realidad sucede si tú entras en tu cuarto y le dices Hola a alguien y no te responde. Entonces nos montamos una película: Por qué no le caigo bien, por qué no me responde, quién se han creído que es?
Sherab Dre-may:
Todas estas cosas, incluso cuando te gritan: Pero¡ cómo
se atreven a gritarme! Entonces nos enfadamos. Esa emoción,
ese pensamiento es exactamente lo mismo. Cuando entiendes esto te calmas
y te pacificas. Ves claramente cómo todo el mundo está involucrado
en esas películas sin saberlo. Sherab Dre-may: Sí, sí, pero la persona que está enfadada contigo y que se dirige a ti negativamente y tú no reaccionas, te preguntarás por qué te estará diciendo todas esas cosas cuando tú no le has hecho nada para herirla.
Sherab Dre-may: Pues eso es cierta compasión pero es compasión intelectual, no es compasión verdadera. Pero si piensas en la otra persona y comprendes que están sufriendo realmente, y lo están haciendo porque realmente sienten todas estas emociones negativas y las miras y piensas que no puedes reaccionar negativamente hacia ellas pues estarías acrecentando el sufrimiento hacia esa persona, quizás hasta provocar una pelea que sería crear más sufrimiento aún.
Sherab Dre-may: (Se ríe como un niño) No. Estoy hablando simplemente de lo que me han enseñado. (Explosión de risas).
Sherab Dre-may: Sé de lo que estoy hablando. No estoy hablando de esto de manera intelectual simplemente, pero también lo vivo intelectualmente y me permite compartirlo contigo, ¿no es cierto?
Sherab Dre-may: No, no he estado todo ese tiempo. Afortunadamente conocí a alguien hace treinta años. Yo no estaba interesado ni en el budismo, ni en la religión ni en nada, pero estaba buscando diferentes posibilidades sabiendo que mi problema estaba en la mente. Estaba muy disgustado con la sociedad tal como yo la veía, con la sociedad moderna, con el materialismo, así que tropecé con un monje que era tibetano y me dijo: Si quieres puedes venir y quedarte así empecé mi vida de budista, pero no sabía quien era hasta que más tarde supe que era un tulku una reencarnación, su nombre es Akong Rimpoché. Durante 30 años he estado observando a este hombre y ni una sola vez en su vida... he vivido en su casa con su familia, trabajé con él en el centro, me ha dirigido retiros, y lo he observado todo este tiempo y en ningún momento le he visto hacer algo que no fuera para los demás.
Sherab Dre-may: Lo sigue siendo.
Sherab Dre-may: Él tiene una familia, sí. Fue un monje. Cuando se le reconoció a una edad muy temprana, creo que a los tres años y cuando tenía doce ya llevaba adelante unos 20 monasterios en el Tibet. Es una reencarnación.
Sherab Dre-may: Luego llegó a Escocia con el compañero de aquel entonces Trungpa Rimpoché que luego se fue a América. Ellos iniciaron un monasterio Samye-Ling.
Sherab Dre-may: Creo que en algunas ocasiones puede ayudar. Creo que en un caso como el suyo de ser un ser tan avanzado puede estar relacionado con la posibilidad de conectar mejor con la gente de Escocia que le aceptarán mejor, aunque posiblemente también él tuviera ese deseo, no sé. Su familia es gente muy colaboradora siendo de esta forma más accesible a un montón de gente.
Sherab Dre-may:
No. Cuando abandonó el Tibet por causa de la invasión china,
coincidió que cuatro jóvenes tulkus fueron seleccionados.
En primer lugar los enviaron a la Universidad de Oxford donde estudiaron
y Akong Rimpoché cuidaba a Trungpa. Alguien descubrió quiénes
eran en realidad pidiéndoles que les dieran instrucciones para
meditar. De allí les invitaron a Escocia y con el tiempo les ofrecieron
el lugar que ahora tenemos que es una casa bellísima convertida
hoy en un centro de budismo gracias a un par de señoras cristianas.
Posteriormente Akong Rimpoché conoció a la que se convertiría
en su mujer de origen tibetano. Sherab
Dre-may: Lo dije anteriormente:
En otras palabras: Preocúpate de tus asuntos y mantén la boca cerrada. La verdad es que domesticar la mente es verdaderamente difícil, porque yo podría decir algo ahora e inmediatamente darte un puñetazo a tu ego u orgullo o hacer que te incomodes y hacerte reaccionar diciéndote: ¿Quién se ha creído éste que es? Así que ése es tu problema, ¿no es cierto? Si reaccionas y te enfadas, diga lo que diga otra persona, eres tú quien se enfada. No soy yo. Es tu mente. Pero si digo: Eres una persona maravillosa, tan amable, tan atractivo, tan sensato, tú dirías: ¡Qué tipo más alucinante! Es de nuevo el ego el que está ahí actuando. Así que tú eres el problema, no el mundo.
Sherab Dre-may: (Se ríe como no se ríe nadie)
Sherab
Dre-may: No era tanto la sociedad como mi propia manera de
percibirla pero me decía: Tiene que existir algo más que
esto. En realidad cuando fui a Samye Ling, durante muchos años
Akong Rimpoché me hizo trabajar haciendo esto y aquello, luego
llegado un día se decidió la construcción de un centro
de retiros y llevándome allí, me dijo: Esta es ahora
tu vida Así pues, a lo largo de unos tres años trabajé
en los cimientos en verano y en invierno trabajando las piedras, ahí
supe realmente lo que era el trabajo desinteresado (karma yoga). Luego
entré en un retiro de cuatro años, pero le dije que no tenía
dinero y me dijo: No importa ya has hecho suficiente. Así
que en puro celibato hice esos cuatro años para obtener algún
beneficio de ése retiro. Tras ese retiro de cuatro años,
Akong Rimpoché me dijo que tenía que permanecer allí
durante 16 años. La verdad es que tras los cuatro primeros años
de retiro me di cuenta que era un principiante por completo. No sé
dónde estaba antes, pero algo descubrí tras esos cuatro
años. Me pareció pues sensato que se me pidiera que continuara.
Sherab Dre-may:
Bueno, la verdad es que fue eso lo que pensé en aquel momento y
aún continúo pensándolo y luego pensé que
en esta vida lo que se me pedía era que dominara mi mente y ser
como su santidad Karmapa o Kalu Rimpoché, ellos son la compasión
andante que es algo excelente para un ser humano. En estos tres últimos
años que he estado en la enseñanza lo único que quería
era hacer retiros en soledad pero luego surgió ocupar un puesto
en Bruselas y tras cierto tiempo he cedido para posteriormente zambullirme
de nuevo en retiros solitarios. Creo que me han aconsejado bien pues llevo
unos 16 años en retiros y mi vida puede ser que necesite algún
cambio. La verdad es que no estoy nada acostumbrado al mundo exterior.
Así que me fui a Bruselas donde llevo 18 meses y he venido a España
para un descanso de un retiro de un mes y ya mismo estoy de vuelta para
Bruselas para el trabajo que se avecina en el verano. Sherab Dre-may: Sí, la verdad es que es en los retiros dónde se aprende a practicar verdaderamente. Hay algunos occidentales que han hecho un retiro de tres años y ya se creen lamas. No, por favor, usted no es un lama. Usted no sabe aún nada, sólo ha aprendido a practicar para lo que le queda de vida y eso a lo mejor pero no es nada seguro.
Sherab Dre-may: Me refiero a cómo practicar la meditación y luego en su segundo retiro ya puede ponerlo en práctica. Puede ser que avance también otro poquitín en el tercer retiro...
Sherab Dre-may:
Puede que estés ahí sentado escuchando un ruido exterior
que empieza a molestarte y te dices: Me encantaría estar
en las Islas Canarias o en las montañas o en cualquier otro sitio.
Sería estupendo. Ya estás en tu película. Ya
no estás aquí ¿no es cierto?
Sherab Dre-may: Creo que tiene usted razón. Hay miles de personas en el mundo ¿verdad? Millones, billones Cuántos de ellos de forma seria, dejando aparte el popularismo de ser meditador o yogi, todo este movimiento New Age, con cantidades de personas queriendo ser maestros de todo tipo. Pero si en verdad quieres ir al núcleo de todo sufrimiento, tú mismo tienes que haber sufrido, lo siento, pero tienes que sufrir de una forma u otra. Así es la vida. Entonces te dices: Tiene que existir algo más y empieza tu búsqueda, un poco como en la Gaviota de Jonhathan Livingston y la cojera. La gente te dirá que estás loco. Sin duda que tienes que ser valiente para venir a un lugar como éste o Samye Ling, (el centro budista de Escocia) pues se te va a dar espacio para entrar en tu mente, algo de lo que casi no sabes nada. Eso está bastante bien, pues toda la gente que te conoce se siente algo atemorizada contigo y te llamarán loco, pero en realidad ellos ya han sido zarandeados por tú búsqueda. Ellos tampoco quieren ir a la oficina día tras día o a la fábrica. La vida es demasiado corta para echarla a perder en tonterías. No tienes más remedio que lanzarte de cabeza.
Sherab Dre-may: Puede ser para algunos, pero también está por otra parte el camino medio. Algo que no sea total ascetismo ni total materialismo. Tenemos que vivir también en el mundo moderno. No podemos irnos y sentarnos allá en lo alto de la montaña, o ¿crees que podríamos? (Se vuelve a reír de su propia gracia). Ya no queda ninguna montaña. Lo puedes hacer en los Alpes y te quedas helado de frío. Así que tenemos que encontrar algo intermedio.
Sherab Dre-may: ¿Qué es la luz?
Sherab Dre-may: ¿Y qué significa estar iluminado? Si tú estás feliz y eres amable. Eso es estupendo, ¿qué otra cosa quieres?
Sherab Dre-may: En efecto, lo son.
Sherab Dre-may: Yo no soy más que un principiante (Nos reímos a carcajadas). Por lo menos, eso sí que lo sé.
Sherab Dre-may: Su total amabilidad. Todo lo que hacen es para los demás. Su vida completa está en función de los demás pero eso no quiere decir que te despiertes por la mañana y disfrutes del sol o que goces de una buena comida. Hay mucha gente así: madres, amas de casa, padres amorosos, incluso aquel que está detrás de un mostrador en una tienda puede ser un ser iluminado al que mucha gente puede venir a consultar.
Sherab Dre-may: Falta de atención. Hay algo que se llama el Samsara y el Nirvana. No tenemos que irnos a un sitio muy bello para estar en Nirvana. La ignorancia es no saber pero en realidad tú eres ignorante, porque estamos envueltos en algo llamado Samsara. Nosotros estamos en el reino de los humanos. Existe un mantra de Chenrezid, que es el Buda de la compasión llamado Ohm mani padme Hum ( el mantra de las seis sílabas). Cada una de estas sílabas representan un reino en el que posiblemente podemos estar: orgullo, deseo, ignorancia, codicia, rabia...
Sherab Dre-may:
Los puedes llamar estados de la mente. Se les llama reinos porque son
espacios en los que la gente se instala. Si alguien es muy orgulloso se
encuentra en una morada de orgullo y piensan que la mierda
no huele y que ellos son estupendos y los demás no valen un pimiento
pues no se dan cuenta lo maravilloso que yo soy. Pero estos seres sufren
tremendamente cuando están llenos de su reino. Si estás
en el reino de los dioses eres tan orgulloso que no tienes compasión
alguna. Te crees enormemente amable porque le diste 10, te los he
dado yo....
Sherab Dre-may:
No. Digo por debajo porque tengo en mente la figura en la que se representan
pero simplemente es diferente. Es un estado de mente diferente. Son reinos
(moradas Santa Teresa), de los celos u otros estados. Así pues,
este mantra purifica todos esos reinos en uno mismo y en los demás.
Esa es la ignorancia el inmiscuirse en todos esos estados mentales, que
cuando al principio hemos hablado de Vipassana y Shinay, es donde hemos
aprendido a verlos. Si los ves, lo entiendes y abandonas la ignorancia.
Si eres consciente de ello ya no te dejas atrapar por ellos y llegas al
Nirvana. En cuanto ves que un estado de rabia te llega a la mente, dices:
Sherab Dre-may: Olvídate de eso. No te preocupes en absoluto.
Sherab Dre-may: Los tankas tienen como misión la práctica de visualizaciones, no están ahí para ponerlos en la pared y considerarlos simpáticos o bellos. Son un apoyo para tu meditación. En el Tibet en especial existe una escuela llamada VajrayAna (que significa allí donde utilizas visualizaciones). En las prácticas de Chenrezid, todas estas diferentes imágenes, todas ellas sirven según la persona. Algunas se sienten satisfechas con imágenes sencillas con dos brazos y otros aquellos que tienen una mente muy activa les agrada más aquellas que tienen más brazos o cabezas. Cuando haces una práctica de VajrayAna tu mente deviene completamente clara y en ese espacio de tu mente clara tú pones una imagen. En primer lugar colocas una sílaba tibetana o sánscrita y de ahí Chenrezid o cualquier otra deidad. Visualizas esta deidad o este Buda en tu mente, ves su forma practicando Shinay, luego ves la no-substancialidad que tiene, como si fuera un arco iris, mirándola, luego Vipassana que se dice Lhaktong en tibetano. Comprobando mientras miras que no tiene substancialidad, es como te llega la sabiduría. El VajrayAna es un camino muy rápido pero tienes que tener verdaderamente buenos maestros.
Sherab Dre-may: De alguna forma estás engañando a tu mente porque el ego es tan escurridizo que tienes que engañarlo. En vez de poner delante de ti tus pensamientos confusos pones algo ahí delante hacia lo que diriges tu concentración. No es más que un engaño. En verdad no es más que un apoyo para entender tu mente. Cuando ya has comprendido lo que es tu mente ya puedes descansar en tu mente, porque al final desaparece en cierta manera y descansas en esa claridad en esa paz. Entonces, entiendes. Quizás. (Pasa de la más profunda seriedad explicativa a una risa que indica que no hay que preocuparse de nada).
Sherab Dre-may: ¿Y qué significa común? (las risas nos invaden, pasamos de las más complicadas preguntas al jugueteo de toda posible sobriedad que le pudiera querer yo atribuir a la entrevista)
Sherab Dre-may: ¿Quién sabe quién es quién? ¿Quién es común y quién no lo es?
Sherab Dre-may:
Si son felices, todo está estupendamente. Están contentos,
no hacen daño a nadie. ¿Qué hay de malo en ello?
Con tal que comprendas que llegado un día te vas a morir, ya que
si has nacido, vas a morir, en fin nada del otro mundo, pero la mayoría
de la gente en el mundo occidental no quieren saber nada con la muerte,
es algo atemorizante. Así que si pierdes tu coche, es el apego
lo que te causa problemas. Si estás casado y tienes cuatro preciosos
hijos y hacen lo que quieren, todo está bien, ¿Qué
puedes hacer tú? Son personas. Luego puede ser que tu mujer te
deje, pero ¿qué puedes hacer? Si te enojas es por tu apego,
y también puede surgir el orgullo y el ego si te pones a decir:
¿cómo se ha atrevido a dejarme? Puede incluso llevarte a
querer hacerle daño a ella o al hombre que te la quitó.
¿Por qué te dejó? Quizás fueras un mandón
o cualquier otra cosa. Tienes que entender estas cosas también.
Ese es el sufrimiento. Cuando la gente habla de budismo dice que está
lleno de sufrimiento. Ése es el sufrimiento, si la gente está
ahí involucrada en todo este mare magnum de abandonos con sus correspondientes
apegos ¿cómo no van a sufrir?
Sherab Dre-may:
La ecuanimidad es muy difícil. Cuando me hablas de ecuanimidad
es para mí como si no existiese diferencia entre un enemigo y un
amigo. En realidad tu peor enemigo es tu mejor amigo, siempre te está
enseñando. No hace más que buscarte las cosquillas. Creo
que la ecuanimidad sería estar atento y a partir de ahí
surgiría tu compasión que sería empezar a llegar
a algo como ser humano. Si realmente te enfadas, has perdido los papeles
¿no crees?
Sherab Dre-may:
Creo que el gran problema de la vida del mundo es que nos tomamos muy
en serio. (Dre-may hace una serie de gestos con su cara demostrando que
lo que está haciendo es sumamente importante pero está actuando):
Nuestro ego no quiere admitir que a veces metemos la pata hasta el cuadril.
Somos tan serios que no podemos reírnos de nosotros mismos. La
verdad es que si no sabemos reírnos de nosotros mismos tenemos
un grave problema.
Sherab Dre-may: Por supuesto. Cuando el ego está solidificado y crecido. Si uno no admite que pueda hacer algo mal hecho, yo los he visto y sufriendo tanto. Algunos tienen que tomárselo con calma o ir a terapia porque el budismo es meditación y cuando uno viene a un centro de meditación como este: DAG SHANG KAGYU. Muchísima gente está en la búsqueda, es decir, que hay mucha atención y observación sobre uno mismo pero reaccionan hacia otras personas en las que ven grandes egos. Los espejos están por todas partes y para muchos es muy difícil.
Sherab Dre-may: Yo estoy con frecuencia en grupos. Ahora que estoy en Bruselas estoy en una casa llena de gente, pero si he venido aquí es para hacer práctica de meditación, pues allí hay mucho movimiento.
Sherab Dre-may:
Intelectualmente siempre queremos estar aprendiendo más y más.
El budismo no es más que una palabra, podría haberse llamado
cocacolismo. Existe este señor a quien llamamos Buda,
pero podría haber sido la Coca Cola. Es decir, no es más
que una palabra. El camino del budismo es el de la extinción del
propio sufrimiento y del de los demás. Así pues, si tu miras
esto.... ¿cómo podría decirlo?
Sherab Dre-may:
Eso es keshy?
Sherab Dre-may: Supongamos que yo estoy en España, que lo estoy, y quiero llegar a París. Si en vez de girar a la derecha lo hago a la izquierda, terminaré en Marruecos. Lo mismo si quiero ir a Australia y termino en Norteamérica... Se me acabó la cinta, luego
puse otra y charlamos sobre la importancia del linaje, pero ya tenía
la impresión de estar abusando. Dre-may había actuado más
que compasivamente conmigo. Me sentía desbordado por su maravillosa
entrega y me hubiera gustado ofrecerle algo a cambio pero está
visto que tendré que descubrir cómo compensar su maravilloso
regalo, que hoy comparto con todos vosotros.
Sherab Dre-may y
Luis Carlos Rodríguez Leiva |
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Luis Carlos Rodríguez Leiva
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| Entrevista al monje budista
inglés: Sabiduría sin mancha El 28 de Abril de 2003-06-25 Luis Carlos Rodríguez Leiva (Doctorando en Filosofía Oriental
y Jean Klein) E-mail: carloko44@yahoo.es |
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