|
|
Entrevista de Yoga a François Lorin |
|
François Lorin:
En principio, el Yoga no pertenece exclusivamente a la India, es un patrimonio
de la Humanidad, porque es una búsqueda que ha recogido otros nombres
en otros sitios, hay lazos que unen el Yoga con el Chamanismo y el Chamanismo
es universal. Por lo tanto la clave, el origen del Yoga no hay que buscarlo
en una cultura en particular, sino en el interior de uno mismo porque
el cerebro humano ha evolucionado muy poco desde que existe la especie
humana. El cerebro lleva la misma búsqueda desde que existe hasta
ahora, la misma necesidad de saber si existe algo más de lo que
la memoria ha registrado.
F. Lorin: la joya del corazón del Bhagavad Gita es también la guerra, yo no creo que haya divorcio entre los dos, Patanjali ha escrito una tabla de materias del Yoga, es una tabla muy sucinta y no tiene poesía. La poesía viene del enseñante que es capaz de escribir y dar calor a lo que no es más que una tabla de materias, el Bhagavad Gita es un capítulo del Mahabharata, éste es un poema, y por lo tanto el lenguaje poético del Bhagavad Gita nos llega al corazón, pero no hay diferencias fundamentales en las enseñanzas de uno y de otro.
F. Lorin: No, yo creo
que el Yoga es lo contrario del dogma (o lo opuesto al dogma), se puede
traicionar un dogma pero no se puede traicionar un espíritu de
búsqueda. Hay maestros del pasado que han afirmado que había
una sola vía, pero esto no representa el espíritu del Yoga,
es una desviación que viene de la India, que después de
períodos históricos de efervescencia de creación,
se han encerrado en un modelo repetitivo. Es verdad que ésto ha
ocurrido, no han descubierto ni añadido nada nuevo, los Rishis,
que son verdaderos yogui, los "oyentes", han mostrado una creatividad
desbordante. El adepto del Yoga contemporáneo no debe dudar de
ser innovador. Lo importante es haber sentido en sí mismo la invitación
profunda del Yoga que es de liberarse y de liberar a todos los seres sensibles
y no dudar en utilizar todos los instrumentos que sirvan a este fin.
F. Lorin: La palabra
Viniyoga viene de los Yoga Sutras, sirve para dibujar el hecho de cómo
acceder a los estados más profundos del camino del Yoga, que permiten
traspasar los condicionamientos en los que estamos todos metidos y es
necesario pasar por determinadas etapas. Cada etapa requiere una forma
de adaptación diferente y lo que designa este proceso es la palabra
Viniyoga.
F. Lorin: Personalmente creo que ni Desikachar ni Krishnamacharya son seres "liberados", creo que son personas con una gran sabiduría práctica, y muy psicólogos, capaces de sentir perfectamente en qué punto de su vida se encuentra un ser humano y, en particular Desikachar -a quien conozco mejor-, capaz de crear una relación íntima en la que la relación misma es un factor muy importante para crear un proceso de transformación y de evolución, una forma de intimidad afectiva o de relación amistosa que tiene una buena base (o que brinda un buen soporte), a nivel técnico, respiratorio, postural. La tradición de Krishnamacharya es muy rica, ha dado origen al Yoga Iyengar, Patabhi Joï, en particular éste último es conocido en Estados Unidos, pero son muy diferentes del Viniyoga.
F. Lorin: Sí,
Krishnamacharya era una Brahman ortodoxo del sur de la India no aceptó
nunca abandonar su país, sólo conoce Occidente a través
de los alumnos occidentales que han ido ahí. Algunos han ido muy
pronto, recuerdo una señora americana que tenía 90 años
F. Lorin: Creo que
lo tengo mal para situarme como profeta, porque el futuro no está
escrito y no podemos saberlo. Creo que la cuestión legal va a tener
mucho que ver, porque la profesión del profesor de Yoga puede cortarle
las alas si se reduce el estatuto de la enseñanza a Monitor de
posturas, también pueden ponerle esposas si ponen al Yoga legalmente
bajo el control de la Medicina o de la Psiquiatría, por lo tanto
es necesario conseguir un estatuto suficientemente abierto para que el
profesor de Yoga pueda transmitir la totalidad de lo que implica el Yoga.
Podemos decir, para resumir, que el Yoga es una cultura, no una cultura
exótica, sino una cultura universal que hay que desgajarla de la
terminología sánscrita, que hay que transcribirla en Occidente
del modo menos exótico posible.
F. Lorin: La muerte como factor de transformación, para mí la muerte no es algo del futuro, es algo presente en las cosas cotidianas, en las horas normales, porque según he comprendido a través del Yoga, me parece que la entidad psicológica llamada "Yo" es importante que aprenda a morir de instante en instante, si no es así nunca hay una mirada nueva, una escucha nueva, jamás hay inocencia y no puede haber NO violencia. Porque el nudo del Yo/Ego es la consecuencia de una violencia de la cultura humana que condiciona al bebé, a identificarse a un cuerpo, a un nombre, a una forma, a una lengua, a costumbres, es una violencia necesaria, es cierto, pero es una violencia y el Ego ha nacido de esa violencia y no puede funcionar más que con la violencia de la comparación y del juicio. Así, la escucha profunda de ese movimiento del Ego, puede dar nacimiento a la muerte. De esta forma el re-nacimiento se hace continuamente, y ésa es la muerte importante, no la muerte del cuerpo físico, todos sabemos que el cuerpo físico va a morir pero en cierta forma también puedes ser un cadáver viviente en un cuerpo vivo, lo importante es ser una llama de vida incluso en el momento en que el cuerpo muere.
F. Lorin: No voy a responder exactamente pero hay un Niyama fundamental, porque si éste Niyama no está presente, los demás carecen de solidez, y es Satya: ser auténtico, ser sincero consigo mismo. Se puede mentir a los demás, si se hace concientemente, pero en el momento en que te mientes a ti mismo se ha hecho el muro de Berlín entre tú y el Yoga.
|
|
François Lorin
|
|
| Entrevista realizada
en un encuentro de Yoga de la escuela Sâdhana el 29 de junio de 2002
cerca de Manresa. Barcelona Gracias a Maribel Urraca por la traducción al francés. Y a Marisa Hirsch por la transcripción de la entrevista. |
|