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Hace
veinte años, cuando me inicié en este trabajo, el sistema
original ya había pasado por sucesivas transformaciones: instructores
que se habían formado e investigado junto a su creadora, Susana
Milderman (a partir de ahora SM.), durante muchísimos años,
habían creado sus propias instituciones donde impartían
las enseñanzas de SM, a las que cada uno le imprimió su
propio carácter.
La cultura en la que está inmerso el individuo, unido a los episodios
vividos durante la infancia, van dando forma al cuerpo y se manifiesta
en un modo de ser, de caminar, de respirar, de sentir, de relacionarse
y de pensar; conformando un esquema corporal, que es la idea-imagen que
cada uno tiene de sí mismo.
Tanto SM, como más tarde sus discípulos, a través
de las distintas instituciones que crearon, buscaron una forma de abordar
y de dar una salida a esta limitación propiamente humana, pero
a pesar de los estilos personales y las diferencias de criterio, lo que
sí todos respetaron y conservaron fue la esencia de su trabajo.
Es sobre esta esencia sobre lo que me gustaría hablar aquí
como parte de una necesidad propia de completar un círculo que
para mi comenzó hace veinte años y que hoy me lleva a investigar
en los orígenes de este Movimiento que se inició en Argentina
en 1945; ya que, de lo que me doy cuenta, es que en cada escisión,
al igual que en la ciencia, la superespecialización hace que se
pierda algo del sentido global.
De la Gimnasia sin Nombre al Sistema Greyg
En 1942, siendo aun muy joven, SM. ve truncada su vocación para
la cual se había estado preparando durante tantos años:
el teatro y el canto. Inmovilizada por un problema de columna y sumida
en un profundo desasosiego comienza a leer a Isadora Duncan, a quien ella
se refiere como su "fuente de inspiración" y se da cuenta
de que, según sus propias palabras, "el movimiento puede buscarse
dentro de uno mismo".
Comienza a elaborar esta idea junto a un grupo de amigos y, a partir de
ese momento, dedica su vida al perfeccionamiento y evolución de
este primitivo concepto que la lleva a un cambio de rumbo al poner sus
conocimientos del arte y el movimiento al servicio de la salud y la curación.
La plástica griega y el Yoga
La búsqueda de como trascender las limitaciones con las que se
iba encontrando, la llevaron a bucear en las esculturas griegas del período
clásico.
"Dionisios y Apolo lucharon por la posesión de Atenas. Ninguno
consiguió imponerse. El lenguaje simbólico de este mito
transmite la idea griega del hombre. Dionisios y Apolo, el cuerpo y la
psique, son hermanos, tienen el mismo valor, no pueden vencerse, ni suplantarse
en sus funciones . Los artistas del Siglo V a.c. hallaron en Grecia una
forma de coordinar estas dos fuerzas al proponer una nueva forma de recomponer
el cuerpo en el espacio, dando a sus esculturas un movimiento interior
muy profundo que imprime desde entonces al cuerpo una nueva vibración,
plena de espiritualidad."1
La apasionada investigación y experimentación llevada a
cabo por SM. de la plástica griega abre otros senderos con nuevas
formas de expresión, con y a través del cuerpo, de sentimientos,
emociones y tendencias. Pero aun había algo que no la dejaba satisfecha:
el pasaje del estatismo de la forma a la expresión en el movimiento.
Esto la llevó a buscar en la filosofía Yoga, donde encuentra
la clave en la respiración. A través de pulsar desde distintas
alturas respiratorias de adentro hacia fuera, la plástica de las
esculturas griegas se transformaba en expresiones vitales del ser humano.
En 1948 el Sistema Milderman se constituye en un "Movimiento de Expresión
Humana y Reeducación Psicofísica" basada en los principios
del yoga y la plástica griega, tomando del yoga las posturas, la
respiración y la meditación como fuente de introspección
para el autoconocimiento y de la plástica griega la capacidad de
integrar la psique con lo somático en la búsqueda del equilibrio.
A partir de ese momento, hasta el presente, millares de hombres y mujeres
pasaron por esta gimnasia aun sin nombre; y, según Juan Carlos
Kreimer, lo mejor que pudo ocurrirle a esta propuesta es justamente no
haber tenido ninguna respuesta oficial.
SM. solía decir a sus alumnos que durante las meditaciones recibía
de su maestro los mensajes que la guiaban en su búsqueda, lo cual,
en los años 50 en Buenos Aires, equivalía a decir que no
estaba cuerda.
"Pero fue justamente esta audacia personal lo que le permite escuchar
con el máximo respeto los impulsos subliminales que aparecían
en su mente y darles forma"2
En la década de los 60 este Movimiento que incluía elementos
de la danza, del yoga, de la plástica griega, del masaje, la música,
el diálogo, la dramatización y el juego de roles, se constituye
bajo el nombre de Sistema Greyg: Gimnasia Rítmica Expresiva Yoga
y Plástica Griega.
A partir de aquí el sistema se ramifica siendo SM. el tronco y
sus continuadores las ramas de un gran árbol donde cada uno continuaría
con su propia búsqueda e investigación independientes de
su creadora.
Se evitaba así, como ella misma decía, que sus enseñanzas
se transformaran en dogma y ella en gurú. De esta manera SM. alentaba
a sus instructores a hacer uso de la libertad para seguir creando y que
el sistema no se agotara ni perdiera su frescura.
El lema del sistema fue y continúa siendo "ayudar ayudándonos",
que significa, dar sin mirar a quien. Según ella misma expresaba:
"Mi trabajo no está dado en torno a un instituto de gimnasia,
sino que el instituto es la actividad externa de un grupo de Expresión
Humana que tiene además una profunda raíz filosófica."3
La ramificación del Sistema Greyg dio lugar a la creación,
en Buenos Aires, de la Fundación Río Abierto por María
Adela Palcos y del "Sistema de Centros de Energía" por
Hugo Ardiles; y a la continuación del propio Sistema Greyg a través
de un grupo de alumnas de SM. Cada uno, a su vez, con sus propias ramificaciones
en Europa y América.
El Sistema Milderman se impone con tanta fuerza en el medio argentino
y europeo porque, de una forma inédita y original para aquellos
años, trataba e incluía lo corporal en el campo del autoconocimiento
y la salud psicofísica.
Al buscar la integración cuerpo-mente-espíritu, sin intentar
darle una resolución específicamente desde lo psicológico,
queda englobado dentro del movimiento transpersonal.
Significado de Gimnasia Rítmica Expresiva
Yoga y Plástica Griega
SM. utilizó el término gimnasia a pesar de la confusión
que este generaba por asociarse al significado tradicional. Fiel a sus
principios, tomó de los griegos esta palabra la cual alude al movimiento
de toda la unidad psicofísica, y de la plástica griega las
bases para la gimnasia rítmica expresiva.
Rítmica porque la música permite transitar por distintos
ritmos emocionales. Expresiva porque a través de la respiración
pudo construir el puente de unión entre el sentimiento y la emoción,
que se reflejaba en las esculturas griegas, y plasmarlo en un movimiento
que lo expresara.
El juego de transitar por diferentes roles, tanto a través del
movimiento como en las clases de diálogo para instructores, fueron
instrumentos utilizados para romper las identificaciones que nos fijan
a un esquema: soy madre, soy tímido, autoritario, incapaz…
Estas creencias funcionan como "puntos de encaje". La propuesta
del sistema era romper estos condicionamientos pasando durante la clase
por distintos personajes: fuerte-débil-bueno-malo-amoroso-enfadado…
sin quedar fijado en ninguno de ellos. Dar vida a estos personajes e incluirlos
en el potencial cotidiano fue parte esencial de su propuesta.
El Sistema de Centros de Energía
Hugo Ardiles, uno de sus discípulos iniciales, en su intento de
dar una fundamentación desde la medicina y la psicoterapia, profundiza
en el estudio de los chakras del yoga y en el descubrimiento de Wilhelm
Reich sobre la coraza muscular, creando en 1966 el Sistema de Centros
de Energía sobre la base del Sistema Greyg. Ardiles estructura
la Gimnasia Rítmica Expresiva bajo la forma de trabajo focalizado
en un centro de energía en cada sesión, transformándose
así en un modo potente de autoconocimiento y liberación
de memorias almacenadas en el cuerpo.
Por y desde el Movimiento que ha sido nuestra modalidad, la misma evolución
de la energía abre el camino. El círculo se cierra sobre
sí mismo y llega el momento de trascender la forma e integrar eso
que, como decía al inicio de este artículo, se va perdiendo
en cada escisión.
Desde este lugar retornar a los orígenes me ha llevado a conectar
con SM. en lo que ella representa para mí; su impulso y su osadía
personal, su entrega y confianza al dejarse llevar por lo que su vientre
y su intuición le indicaron. Por la llama que ella dejó
como fuente de inspiración para tantos y por todo lo que me dio
y aún desde su legado, nos continua dando, le dedico este artículo.
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