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Martes 9 de diciembre, 11:00 horas
Hola, apreciado diario. Hoy voy a darte una noticia estupenda. El consejo
de redacción de la revista "Conciencia Sin Fronteras"
me ofreció un espacio para publicar un artículo. He tenido
una buena idea, mejor dicho, una idea notable: escribiré sobre
la obsesión. De alguna manera estoy contento, satisfecho, sereno.
¡Qué excelente ocurrencia!. Si no fuera por ella posiblemente
estaría preocupado: es difícil elegir un tema, una materia
sobre la que tratar. Quiero escribir de una forma clara y franca. Supongo
que será necesario introducir bien el concepto de modo que se siga
bien el desarrollo posterior… aunque quizás no sea necesario;
la gente hoy en día está bien informada. Bueno, sólo
una pequeña introducción... ya lo pensaré. Ahora,
querido diario te dejo, voy a cortarme las uñas y me pasaré
después por la farmacia a comprar los medicamentos para el estreñimiento.
Viernes 12 de diciembre, 11:00 horas
De nuevo aquí, querido diario. He estado dos días sin trazar
ninguna línea en tus puras hojas blancas. ¿Me has echado
en falta?. Discúlpame por garabatear encima tuyo. No puedo dejar
de pensar en el artículo que tengo que escribir. Quiero que sea
útil, simple y profundo al mismo tiempo. No sé si introducir
el tema o no, lo estuve pensando y todo tiene ventajas e inconvenientes:
una buena introducción facilita la lectura, pero ocupa un espacio
necesario para el desarrollo posterior; porque, claro, tampoco el artículo
puede ser muy largo, la revista no es muy grande y no debo extenderme
demasiado. Seguiré reflexionando.
Miércoles 10 de enero, 19:00 horas
Hola diario, otra vez contigo. Ya te dije que me molesta ensuciarte, pero
no tengo otra alternativa si quiero escribir, de hecho si tú eres
un diario tienes que asumir que van a manchar tus hojas con tinta, ¿no?.
Bien, estuve pensando en el artículo, en algunos momentos la realización
de una introducción me tienta mucho: se agradecen unas ideas generales
que enmarquen. Sin embargo, también pienso que un simple desarrollo
está bien. No he empezado a escribir y esto me da un poco de angustia,
no tengo mucho tiempo. Hoy ha sido un día ajetreado: sentí
un dolor en la oreja y como me asusté –nunca se sabe–
fui a que me hicieran una resonancia magnética. Se negaron. Es
injusto, las instituciones están cada día más deshumanizadas,
faltas de respeto y sentimientos de bondad. Sólo les interesa el
dinero. Estos días estoy defecando un poco mejor: la semana pasada
tuve una media de 17 minutos y 13 segundos por cada sesión de excusado.
Lunes 22 de enero, 11:01 horas
Hola diario, perdona el retraso.Hoy estoy ligeramente molesto e incómodo.
El artículo me da muchos quebraderos de cabeza. Considero que el
plazo que me dieron para la elaboración del artículo es
corto, insuficiente. Posiblemente para los del consejo es el justo, pero
hay que tener en cuenta que ellos se dedican a ello y les es más
fácil elaborarlos. Mi apreciación de la cuestión,
del asunto, es que son demasiado estrictos, es decir, que si quieren en
buen artículo es necesario que den más plazo. Mañana
intentaré escribir la introducción, al final la haré
de forma sucinta y simple, tan liviana que no lo parecerá. Hoy
quedé para comer con la familia. Ya le dije a mi madre que tuviera
la comida preparada a las 13:25 horas, de esta forma podré tomar
el café a las 19 00 horas en punto, justo cuando empieza el telediario.
Además, hoy experimentaré con una nueva técnica que
creo me permitirá tomarlo -el café- íntegramente
a 36 grados de temperatura, esto me alegra. Estimado diario, espero no
haber presionado mucho tus claras hojas al escribir. Por cierto ahora
recuerdo que hoy comprando el periódico me imaginé pegándole
un puñetazo al quiosquero, me hizo gracia pero me quedé
turbado; hay tanta agresividad en el ambiente que seguro se me contagió.
Para compensar le dije amablemente "hoy tienes muy buen aspecto,
pareces relajado y no tienes esa cara tan desagradable y mortecina que
acostumbras a tener". Hay que ser educado y sembrar armonía.
Viernes 9 de febrero, 11:00 horas
Un afectuoso saludo, diario. Estoy preocupado, no he escrito nada del
artículo -por cierto creo que no haré introducción-.
No he hablado con los del consejo de redacción pero estoy un poco
soliviantado, molesto, me quedan sólo 21 días de plazo y
esto es muy poco. Además no se porqué tanta insistencia
en la obsesión, creo que hablaré con ellos. Otra cosa: a
veces pienso que la obsesión no existe, así pues ¿porqué
tengo que escribir sobre ella?. Por cierto, ya le comenté a mi
madre que si no cambiaba la marca del papel higiénico no volvería
por su casa. Puso una cara extraña pero yo insistí: "O
compras Scottex o no nos entenderemos, no congeniaremos ni nos comunicaremos".
Parece que entendió. El asunto de la introducción me sigue
rondando: de alguna manera es un asunto interesante, supongo que tendrá
cierta influencia en el resultado final. Si tú, diario, pudieras
responderme te pediría consejo, pero vete a saber con que tontería
me saldrías, trozo de papel inerme! …Heyyy, no te enfades,
es sólo un comentario jocoso.
Miércoles 13 de febrero, 19:00 horas
Hola ansioso, estoy muy diario… pero tranquilo que controlo. Cada
día que pasa estoy un poco más soliviantado, es decir el
enojo va en aumento. No he escrito ninguna línea del artículo,
pero esto no tiene importancia, lo verdaderamente importante es que, realmente,
el período de tiempo para escribirlo es, definitivamente, i-n-s-u-f-i-c-i-e-n-t-e.
Debo hacer grandes esfuerzos para retener, refrenar y contener los impulsos
de decir a los miembros del consejo que son muy maniáticos con
el tiempo y que además no entiendo su deseo de que escriba sobre
la obsesión. Mañana sin falta hablaré con ellos.
Hoy no puedo tengo una cita con un técnico de la empresa que me
instaló la alarma en el piso, le pediré que me instale en
el respiradero del gas esos rayos que detectan el movimiento, quiero controlar
si circula por ahí algún tipo de mamífero. De nuevo
perdón querido diario por mancillar tus hojas vírgenes,
hablando en esta ocasión de ratas gordotas.
Viernes 30 de febrero, 11:00 horas
Estoy nervioso, hoy tenía que haber entregado el artículo
y no he escrito nada.
Acabo de llamar al consejo de redacción para reunirme con ellos,
les pediré que me alarguen el plazo este fin de semana. Espero
que se den cuenta de su fallo y me concedan esta gracia.
Viernes 30 de febrero, 19:00 horas
Hola de nuevo. Estoy disgustado, querido diario. He hablado amablemente
con el consejo de sus limitaciones, fallos e incompetencia. No sé
si aprovecharán mis
críticas constructivas, pero en todo caso me han concedido este
fin de semana para hacer el artículo. Me gustó su generosidad
pero me dejó pensativo. Viniendo para casa, mi vivienda, mi morada,
es decir donde habito, he sentido una ligera exasperación, o sea
¡quieren que trabaje el fin de semana!, eso no es correcto. Todo
el mundo tranquilamente descansando y yo escribiendo un artículo
-ya sea con o sin introducción- sobre la obsesión. ¡La
obsesión!, si lo más seguro es que sea una falacia inventada
por un histérico. obviamente, no existe. ¿No crees, querido
diario, que esto es muy grave?. De todas formas no cabe duda que soy cumplidor
y me sacrificaré: escribiré el artículo de lo que
suponen es la obsesión. Pero insisto no hay derecho.
Lunes 3 de marzo, 11:00 horas
Bendito diario, qué suerte tenerte. No sé lo que haría
sin tu presencia. Estoy bastante más que medianamente colérico.
No he escrito nada, no dispuse de tiempo tuve problemas con la grua municipal,
además la farmacia de guardia estaba inexplicablemente cerrada
y tuve que patearme media ciudad. Por otra parte tenía que ordenar
mi colección de sellos. Y los miembros del consejo acosándome
seguro que estuvieron todo el fin de semana pensando en mi artículo
mientras se dedicaban a sus cosas. El asunto es templadamente desesperante.
¿Sabes?, he decidido fotocopiarte y enviar un extracto de las hojas
que hablan del artículo al consejo de redacción, para que
entiendan la desmesura de su injusticia, se enteren de mi pesar y dejen
de obsesionarse en mi manuscrito. Igual consigo que para compensarme me
dejen escribir -esta vez al menos con unos tres meses de plazo y eligiendo
yo el tema- un escrito para otro número.
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