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Los acuarianos de la Gran Fraternidad Universal
Entrevista a Daniel Corzo


Día 22 de noviembre de 2003 en Maracay (A hora y media en coche, de Caracas- Venezuela) Es por la tarde. Hace muy pocos días que he llegado a Venezuela. Me viene bien quedarme unos días fortaleciendo mi cuerpo de un fuerte catarro que me produjeron los fríos de Madrid y espero que la generosa temperatura de este país restablezca. El destino me lleva siempre al Hatha Yoga.

Luis Carlos Rodríguez Leiva:

Estamos en el Ashram número 1 El Limón. Fundación Dr. Serge Raynaud de la Ferriere. Los Acuarianos de la Gran Fraternidad Universal, a la que yo no había tenido nunca acceso, a pesar de saber que existían tras mi trato con algunas personas en Madrid que me hablaron tuvieron sus primeros contactos de Yoga con esta Fraternidad. Cosas del destino, pues sin saber en absoluto que existía aquí esta comunidad, al llegar a Venezuela, la persona que me ha acogido los primeros días, me dijo que tenía una amiga que se llama Margarita a la que le había hablado de mi poniéndome en contacto con ella para asistir a clases de Yoga con vosotros.
Bueno. Me he quedado muy sorprendido de cómo impartes Yoga, pero sobre todo el entusiasmo que irradias. Tú no eres un mecánico del Yoga, la vives, y llevas esa tu vida a las clases de Yoga. Sobre todo me sorprende, pues parece que impartes más de una clase al día, pues no sé a qué te dedicas, pero creo que hace falta tener una vocación impresionante para impartir clases de Yoga a lo largo de todo un día, o varias al día y tener ese espíritu que tú tienes. ¿Cómo has conseguido esto?

Daniel Corzo
Acuérdate que estamos en el Ashram nº 1 que fundó el Maestre de la Ferriere en el Limón, una partecita de Aragua. Está considerado por varios swamis y videntes que han venido por acá, como un lugar magnético. Toda la cadena montañosa considerada por el Maestre Raynaud de la Ferriere con ese aspecto cósmico.
A parte de ser un continente elegido dado que todo el geomagnetismo que existía en el Tibet se ha trasladado ahora a Suramérica, a la Cordillera de los Andes.

Luis Carlos:
¿Cuándo podemos decir que ocurre ese hecho?

Daniel:
Eso ocurrió en el año 1948. Por eso en los Kumba Mella, que se efectuaban cada doce años en la India, hasta donde tengo entendido, correspondía que se efectuase en 1950 y creo no se llevó a cabo pues se hizo una pausa para que pasara de allá a Suramérica. Bueno, el primer Kumba Mella que tiene lugar en Suramérica ocurre en 1974, al cual tuve la gracia de poder asistir, contra vientos, mareas y demás adversidades de orden económico, de orden político, en ese tiempo Argentina estaba en Dictadura, yo era un joven de 17 años, menor de edad, no podía salir del país, mi padre no quería, bueno toda una serie de cosas. Y sobreponiéndome a todas esas cosas gracias a una amiga-hermana llamada María Ángela Garatea, que últimamente andaba por Panamá, era psicóloga y vidente también, me pasó un papel para solicitar el pasaporte. Yo estaba contento porque los demás iban a ir llenos de entusiasmo, yo veía cómo preparaban el equipaje, y me dijo: ¿Y tú?. “No chica, ¿cómo voy a ir yo?”. El hecho es que rellené los papeles y se los presenté a mi padre y algún arcángel o Dhyani Buddha que tocara el corazón de mi padre y accedió a regañadientes a firmar para que yo pudiera sacar el pasaporte. En definitiva, unos sesenta hermanos pudimos ir a Perú.

Luis Carlos:
¿Fue lo del Kumba Mella, lo que más te atrajo o te hizo meterte dentro de este ambiente?

Daniel:
Correcto. Cuando yo fui al primer Kumba Mella, yo tenía un año de práctica de gimnasia psicofísica, era un alumno más, y cuando conocí el Kumba Mella y estuvimos allí en el valle sagrado de los Incas, tuvimos nuestro ceremonial cósmico, haciendo meditación con esas montañas, con ese cielo estrellado, conocer el Cuzco, el lago Titicaca. Yo ya había visto algunas fotografías de los ambientes de montaña, había leído, tenía cierta formación. Otras personas, que fueron como turistas estuvieron muy desubicadas. Estuvimos una semana en el Valle Sagrado, una semana en Lima, para el Kumba Mella cultural y una semana en el Cuzco, para el Kumba Mella esotérico. Esto supuso para mi entrar en la Hermandad Blanca, entrar en la Gran Fraternidad Universal pero no como institución sino como estado de Conciencia, que es lo que debe ser ante todo, un estado de Conciencia. Entrar en eso, para mí, fue entrar en el mundo espiritual. Fue una experiencia muy profunda.

Luis Carlos:
Eras muy jovencito, tenías sólo 17 años.

Daniel:
La verdad es que he vivido dos Kumba Mellas más pero el que me quedó fue este primero. En este momento me viene a la mente la callejuela donde se encuentra la catedral de Cuzco, la piedra de doce ángulos, el altar de la catedral, toda una serie de leyendas... dicen que los túneles subterráneos de Cuzco se conectan con todo Sudamérica, más toda la gente que veíamos por allá en el campamento donde se llevaba a cabo el desarrollo espiritual-esotérico del Kumba Mella, los pastores, los lugareños, gente muy sencilla...fue todo muy especial teniendo en cuenta que yo era medio citadino. Todo ayudó.

Luis Carlos:
Entonces cuando vuelves a Mendoza en Argentina, ¿empiezas a dirigir tu vida en esta línea? ¿No eres llamado a otro tipo de formación?

Daniel:
Bueno, uno trabaja para el sustento diario. Hice mis primeras estribaciones como monitos de Gimnasia psicofísica y me estuve preparando para ello. Mis vivencias las comparto con otros hermanos. Uno cree que el desarrollo espiritual es sentarse en loto y estar horas. Mi desarrollo espiritual fue estar en contacto con la gente que acudían a los cursos.

Luis Carlos:
“Aprendemos lo que se enseña”, dice “Un Curso de Milagros”

Daniel:
Entonces, desde el año 75 aproximadamente, hasta el día de hoy, clases y clases y clases y clases. Con esto de que se ha ido abriendo más la humanidad, con la computación, con la televisión en cable, todo se ha ido expandiendo mucho más y ha ido cambiando el lenguaje. Cuando yo comencé a dar clases no podía hablar de vegetarianismo. En aquella época de la dictadura no se podía hablar de nada. Hasta el tercer mes de clase yo no me atrevía a hablar de alimentación en el año 75. Ahorita, en la primera semana de clase ya se entra directamente en el tema de la alimentación.

Luis Carlos:
Es muy importante esto que me estás diciendo porque en España, un país muy carnívoro, como probablemente también Argentina. El tema de la alimentación, lo estamos dejando de lado. Estoy hablando de los dos años que yo llevo de formación para titularme de Profesor de Hatha Yoga, y que he abandonado para dedicarme a una tesis doctoral, dejando también mi lugar de residencia habitual. Parece ser que es una piedra angular, ya que es un porcentaje mínimo el de profesores de Yoga que se prepara en serio en la línea vegetariana, que me parece triste y lamentable por lo fundamental que parece ser por lo poco que yo he oído al tratar con vosotros.

Daniel:
Acá me dijeron que para las personas que están haciendo la formación con nosotros de Profesorado de Yoga, no tienen obligación de ser vegetarianas. Claro está que yo por la formación que he tenido con mi maestro. Es algo que lo llevo. Mire, para hablar de la Yoga, usted tiene que vivir conforme a la Yoga, decía nuestro maestro.

Luis Carlos:
Cuando hablas de maestro ¿a cuál te refieres?

Daniel:
Al Venerable Sat Arahat Victor Mejías.>

Luis Carlos:
¿Un discípulo del Maestre de la Ferriere?

Daniel:
El más cercano. Como Juan de Jesús de Nazaret.

Luis Carlos:
Y cuando dices Arahat, es palabra que me suena de los ambientes budistas.

Daniel:
Es un título tibetano relacionado con el consejo de los ancianos, que equivaldría a un Alto Apostolado. De hecho fue reconocido por autoridades tibetanas, como una eminencia en las disciplinas y por su plano de conciencia dentro de la Yoga.

Luis Carlos:
Y este Señor ¿estaba viviendo en Mendoza?

Daniel:
No, no. Él es venezolano. Yo lo conocí acá.

Luis Carlos:
O sea, que después de estar en Mendoza llega un momento en que te vienes a Venezuela ¿Por qué razones?

Daniel:
Decidí venir a Venezuela por una preparación institucional. Un Congreso Internacional que te proporcionaba una preparación espiritual, administrativa... y por un periodo de quince días pero permanecí dos años enamorándome de Venezuela. Me quede sin dinero aunque me agradaba la gente, el ambiente, todo. Por otro lado estoy en un lugar magnético, así que decidí quedarme. Luego por un aspecto un poco sentimental, a pesar de que otro de los discípulos del Maestre de la Ferriere. El honorable Sat Chellah David Ferriz Olivares, que era un alto discípulo que pensaba ir a Argentina me instaba a que me esperase un poquito. Yo andaba aún con inmadurez espiritual y psicológica. Este maestro había presentido la guerra de las Malvinas. Cuando estuve allá en Argentina tuve la vivencia triste de esta guerra sobre todo en el ambiente, lo que me hizo plantearme el salir del país por todo lo que iba a suponer la postguerra teniendo en cuenta la situación de Argentina entonces. Yo sabía que mi país era una hormiga contra un tanque Sherman así que junto con una amiga empecé a gestionar el retorno a Venezuela y gracias a Dios se dio a pesar de que conseguir la visa para Venezuela era extremadamente difícil. Una vez aquí, ya me quedé.
En los años 78-80, los dos años que estuve acá recibí una pequeña honorificación de la institución que es una cruz pequeña correspondiente al grado de Shek Mian. En el año 82 recibo mi primer grado de iniciante, grado de Getul que significa “Estudiante perfecto”, es un término tibetano, luego le sigue el Irakpa que es el “Afiliado” luego el Gelong, luego el Guru y a partir del Guru, ya vienen los “Sat” que son grados de Conciencia muy superiores a Chellah y que son Sat Chellah, Sat Arahat y Sat Guru, que son tres: Uno manifestado y dos esotéricos.

Luis Carlos:
Tengo entendido que ahora tenéis aquí también a un señor muy mayor que parece ser que también fue discípulo directo del Dr. Serge Raynaud.

Daniel:
El venerable Sat Arahat, Alfonso Gil Colmenar, que es el único discípulo viviente del maestro de la Ferriere y que a su vez es el papá de Sergio Gil, el señor con el que hablaste para solicitar quedarte en el Ashram.

Luis Carlos:
Estoy comprobando que tenéis muchísima formación. ¿Cómo se desarrolla vuestra formación, pues no creo que encaje en una línea hindú o tibetana, ni esotérica o astrológica pura, me inclino a pensar que es como un conjunto de miles de cosas que están todas reunidas y al mismo tiempo sintetizadas por el sublime Maestre de la Ferriere ¿no?

Daniel:
Ese es el carácter que da el Maestre de la Ferrière a la Gran Fraternidad Universal, pero en sus 100 obras el Maestre abarca todas las formas de pensamiento del ser humano. Entonces esa preparación que tenemos los hermanos realmente nos permite poder entender a un budista, a un mahometano, a un hindú, a un ateo, y nos hace encontrar dentro de esa gama a qué rayo pertenecemos nosotros, cuál es nuestra verdadera naturaleza. Nosotros no somos eclécticos, si bien tenemos un principio de Hermandad General por la esencia de Luz que tenemos todos. Cada uno de nosotros tiene un don, una manifestación, una naturaleza especial que es por la cual nos debemos focalizar. Es decir, adquirir ese estado de conciencia, como nos decía nuestro maestro por introspección y por retrospección. Es un proceso de meditación y de autoanálisis, de auto evaluación y fundamentalmente de apertura de la mente para no encasillarse como muy bien lo dijiste tú, pues uno no puede ser ashrámico y pensar como ashrámico y no poder salir de ahí. No, uno tiene que ir más allá. El Ashram es un lugar donde uno se prepara, como un retiro en un mundo espiritual donde se toma conciencia mediante prácticas de: barrer, preparar la comida, de cómo dirigirse al hermano, de dormir, de cómo comer, y una vez que lo aprendió no de forma cerebral sino que lo hizo suyo, él debe llevar, no por obligación, sino que esa persona, como tú, has alcanzado una alegría, entonces esa alegría la llevas por donde tú quieras. Esa persona lleva ese grado ashrámico a su hogar. Así pues, en las clases de Yoga que impartimos allá arriba llevamos las vivencias que hemos tenido con el maestro, tanto la alegría como las exigencia que nos daba el maestro, la orientación espiritual. Cuando encuentras a un maestro éste toca tu corazón. Bueno tú habrás tenido ya esa experiencia en la India. Desde entonces, tu vida cambia. Uno ya no puede seguir siendo el mismo.

Luis Carlos:
Sí, yo en el primer artículo que publiqué en la revista concienciasinfronteras.com: “Nillambe, Centro de meditación budista” (Uno de los lugares del mundo más interesantes para crecer por dentro), hablo de mi encuentro con Godwin, un maestro de meditación, que también ha dejado el cuerpo ya, y fue asombroso para mí. Fue poco lo que hablé con él, pero sus palabras eran de oro. Muy bien, pues tú ahora mismo ¿vives fuera del Ashram, no?

Daniel:
Yo estuve viviendo en el Ashram para la preparación del grado iniciático, un par de meses. Dos meses en la casa sede en Caracas y dos meses acá preparado, gracias a Dios, por el venerable maestro Mejías. Luego decidí salir porque necesitaba actualizarme y arreglar mis papeles, cuestión de trámites que desde dentro no se podía. Por otro lado, la naturaleza de Daniel es un poquito inquieta y un poquito expansiva, así que no me gusta estar encerrado, pero sigo vinculado pues cuando tengo tiempo vengo a la meditación, vengo a la Yoga, es decir, participo. Mi idea es poder transmitir todas las vivencias que he tenido con el Ashram aunque no me den las gracias. Son el cristal individual que tiene cada persona. Estamos viendo este atardecer y tú lo ves de una manera y yo de otra. Transmitir pues esa dicha y la Yoga.

Luis Carlos:
Es decir, el contacto directo, la transmisión oral, la enseñanza como muy por encima siempre de todo trabajo intelectual.

Daniel:
No. Tenemos que distinguir entre dos tipos de guru. Si estás en contacto con el “Diksha” Guru, de él procede lo intelectual, la documentación, lo asombroso de saber en cuanto a información pero el otro guru es el que te dice tres palabras y tú ya saber. Por ejemplo:”TIENES QUE OBSERVARTE”, eso te llega dentro. No es como en nuestra civilización, para echarnos leña encima, no, no, tienes que observarte para descubrir el ser de luz que hay en ti. Pero no para sentirte culpable, para sentir que tienes que superarte.

Luis Carlos:
¿Podríamos decir que en vuestra comunidad se diera el caso que alguno de vosotros fuera persona muy adelantada y como tales recibiéseis el respeto de vuestros compañeros?.

Daniel:
Sí, de hecho yo considero que hay hermanos que aunque lleven cruces pequeñitas, tienen un alma y un corazón que quizá debiera encontrarse en aquellos que llevan las cruces grandes. Por eso el mismo Maestre de la Ferriere dice, “Muchos Sat Arahats andan caminando por el mundo sin ser reconocidos”. Aquí hay muchos hermanos que yo admiro y respeto y que a mí me están enseñando mucha humildad, me están enseñando fraternidad, y que pueden ser hermanos que son recientes, que tienen un grado menor que yo, un grado iniciático. El Maestre de la Ferriere decía: “Todos somos maestros y todos somos discípulos”, entonces, todos aprendemos de todos. Yo esto lo entiendo como si fuese una colmenita de abejas, cada quien lleva adelante su trabajo sin la insolencia de la ignorancia, la insolencia de querer ser uno mejor que el otro. Cada cual está en su lugar cuidando su miel, procurando cultivar ese grado de luz en el lugar en el que le toca. Aún cuando hay siempre, dentro de la Hermandad, como en todas las religiones, siempre hay esa gente que tiene esa ambición espiritual, quiere sobresalir, quiere hacer quedar mal a los demás. Eso lo hay acá también, no somos santos.

Luis Carlos:
Esta comunidad que se expande por todas partes del mundo, compruebo al mismo tiempo, que es bastante selectiva a la hora de permitir que algunas personas se acerquen a ella, lo digo por mi propia experiencia, que he llegado y dicho claramente que no soy vegetariano y me han invitado a que me mantenga a un cierto margen. ¿Qué experiencias negativas habéis tenido de personas que entran así muy rápidamente dentro de la Comunidad?

Daniel:
En primer lugar, ¿te acuerdas lo que yo leí esta mañana de la carta del Maestre de la Ferriere? Él dice por su puño y letra que para ser miembro de la Gran Fraternidad Universal, no hay que ser vegetariano, ni practicar Yoga, ni nada. Lo que pasa es que un buen porcentaje de la Hermandad no ha leído todas las obras del Maestre, no las han llevado dentro de sí mismo y con esas conductas inadecuadas, pues no debiera haber ocurrido eso. De hecho a mí me consta que han entrado personas no vegetarianas y se les permitió estar allá adentro. Es cierto que aquí tenemos hermanos con mente más abierta pero es posible que las personas que están en este momento en el comité administrativo tienen ese punto de vista, que no es el punto de vista de la Gran Fraternidad Universal. Aclaro también que el Ashram es un Departamento de la Gran Fraternidad Universal, no es la “GFU” La Gran Fraternidad Universal tiene una parte de Arte, una parte de Didáctica. De hecho cuando yo conocí la Institución por el año 75, estaba ya llevándose a cabo la Universidad Internacional en la cual se impartían enseñanzas en Facultad de Yoga que se podía empezar, por ejemplo, acá en Venezuela, continuar en Perú y terminar en Argentina. Otras facultades eran: Naturismo, otra, Cosmobiología... El Maestre de la Ferriere es claro. Para él la GFU es fundamentalmente una Institución de origen cultural. Por eso inclusive si uno lee, a veces nos falta un poquito observar los detalles, dice así: “Misión de la Orden del Acuarius.” Es una misión, es una tarea de origen espiritual. Es una tarea social, entonces no puedes rechazar a nadie. No se debe rechazar a nadie que quiera ingresar en la Gran Fraternidad, pero esa vivencia negativa que has tenido tú y que han pasado otros...

Luis Carlos:
No, no la considero negativa. Date cuenta que yo me encuentro abierto y tolerante, de hecho muchas cosas me han permitido, como asistir a clases de Yoga e incluso a las de Formación de Profesorado de Yoga, eso es un lujazo. Creo que ese particular quizá no hubiese sido factible en España. Quizá la situación del edificio, en definitiva que quiero comprender, por otra parte estoy viviendo aquí cerquita en la posada del Limón, y como es también por tan poco tiempo...

Daniel:
¿Has entrado al templo?

Luis Carlos:
Un poquito, así de refilón. Y hablando del templo, que sea esta mi última pregunta. ¿Puedes explicarme la postura de la estatua que se encuentra en éste con una mano extendida y la otra en el pecho?

Daniel:
Sí, la mano derecha está orientada hacia arriba. El dedo pulgar replegado significa la voluntad como base de las palabras sagradas: SABER, QUERER, OSAR Y CALLAR, que figuran en la figura de la esfinge .... Cada dedo del saludo responde a una determinada vibración, a una correspondencia cósmica, a un Principio Espiritual. Por ejemplo, el pulgar replegado representa la Voluntad, como base para toda Realización Espiritual, para toda labor de Transmutación. El índice se relaciona con el Elemento Aire, con la Constelación de Acuarios y con la Palabra Clave SABER, entre otras tantas analogías y correspondencias. El dedo medio representa el Elemento
Tierra (lo concreto), se sintoniza con la constelación de Taurus e indica la Palabra Alquímica QUERER.
El dedo anular representa la Constelación de Leo (Actividad), se relaciona con el Elemento Transmutador de FUEGO y con la Palabra OSAR. Finalmente el dedo meñique se relaciona con el Elemento Alquímico AGUA, se sincroniza con la Constelación de Scorpius-Ophichus (Escorpión-Águila) y expresa la Palabra CALLAR; precisamente esta última Constelación y esa Palabra son las que representan vividamente al Sistema Yoga, por la transformación del escorpión reptante(hombre ignorante ,vulgar violento, etc.) en Águila (el Perfecto, el Sabio, El Maestro, El Yoghi...), ¿entiendes? Seria esa tan conocida búsqueda de transformar el plomo (ignorancia) en oro (sabiduría, Luz Interior).
Así mismo el término YOGA no es solamente una serie de ejercicios y respiraciones, es un Estado Superior de Conciencia, un Estado de Liberación de las condiciones inferiores , vanas, impermanentes, autodestructivas, separatistas, que mantienen a la humanidad en la desazón indetenible, en una continua conducta de autodestrucción y de obstrucción del desarrollo de sus semejantes.
YOGA es Paz Interna, comprensión de si mismo y de sus semejantes , es un estado de Equilibrio y desarrollo de su cuerpo, de su estado anímico, de
su mente. Y de una expansión de su Plano Espiritual. Es alcanzar la PUREZA en sus mas amplio campos del desarrollo humano, es como volver a ser como NIÑO, pero con SABIDURIA Y CONCIENCIA. Claro , para llegar a ello se requieren pasos, los llamados Angas, una serie de ejercicios de los que ya hablamos y que constituyen la Pre-yoga o gimnasia psicofísica. Todos tenemos un YOGHI INTERNO, UN MAESTRO INTERNO en potencia, esperando ser liberado de la maleza y de la hojarasca de las preocupaciones mundanas, las perversiones, los apegos compulsivos etc...

Luis Carlos:
Había apenas empezado mi andadura por la inmensa Suramérica, sería este principio un elemento de fuerza espiritual para mantenerme con ánimo al recorrer un país riquísimo pero cuya riqueza no es palpable ni por el extranjero ni por el nativo. Sólo al llegar a Canaima y sus tepuyes (montañas milenarias planas en sus cimas, como las llanuras), tras desolados viajes eternos, sobre carreteras no pavimentadas, volvería a respirar hondo.

 

Entrevista por Luis Carlos Rodríguez Laeiva  
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