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Desde
1980, Blandine Calais está enseñando Anatomía para
el Movimiento en numerosos centros de formación de técnicas
corporales (Uníversidad de Montpellier, Uníversidad de Estrashurgo,
Federación de profesores de Yoga en Paris, etc.) Su pedagogía
activa empieza a formarse en la escuela Montessori. Su formación
de fisioterapia se
complementa con diversos métodos de trabajo corporal Mezieres,
Integración Postural).
De sus curos de formación sale a la luz en 1984 su primer libro
«Anatomía para el Movimiento», escrito e ilustrado
enteramente por ella. Se a convertido en manual de base para muchos estudiantes
de medicina, fisioterapia, danza, educación física y diversas
técnicas corporales. Ha escrito también un segundo libro
«Anatomía para el
Movimiento. Base de ejercicios», publicado también en castellano.
La entrevista que publicamos a continuación fue hecha en uno de
sus cursos de formación que realiza regularmente en una localidad
de Girona.
ARJUNA: Hemos visto que
tus libros han llenado un hueco en el mundo de la Fisioterapia, Masaje
y técnicas corporales, puesto que el estudio tradicional de la
anatomía era un estudio del cuerpo muerto y estático, difícil
de entrar en su estudio, por eso introducir la anatomía en el movimiento
ha sido una revolución, ¿cómo llegaste a esta visión?
BLANDINE: Es una convergencia entre
muchos aportes que he recibido y muchos encuentros; en los cursos que
imparto hay un lado que yo llamo multisensorial, es decir, intento pasar
de un modo de aproximación sensorial a otro, voy combinando, hoy
por ejemplo, hemos estudiado las cuerdas bucales que es una región
del cuerpo central, es una parte tan pequefia que si la queremos mirar
en el tamaño real es demasiado compleja.
Hemos empezado a hacer unos ejercicios casi infantiles para construir
una maqueta de la laringe; a veces, por ejemplo, propongo dibujar el cuerpo
sobre una hoja grande y trabajamos a través del dibujo.
¡Estamos dibujando los huesos!; son muchas maneras distintas de
entrar en el estudio de la anatomía, y no solamente el aporte del
libro y la teoría.
ARJUNA: ¿La idea
es reconocer cuál es la visión que tenemos de nuestro cuerpo
a través del dibujar y modelar?
BLANDINE: ¿Tú me
preguntabas de donde venía esta manera de hacer? . Quizá
viene de que de pequeña estaba acostumbrada a esto porque lo he
estudiado en la Escuela Montessori. Todo lo que yo estudiaba se hacía
a partir de manipulaciones concretas; para estudiar las fracciones hacemos
pasteles, para estudiar el decámetro corríamos en el jardín,
todo a partir de una base vivencial sensorial. Había hoy una noción
muy compleja a comprender que no es solamente anatómica sino de
funcionamiento; comprender cómo podemos optimizar algunos parámetros
de la voz utilizando la respiración interna. Intento hacer pasar
la teoría a través de experiencias múltiples para
apoyar la teoría. La teoría viene después de los
ejercicios prácticos, aunque algunas veces es al revés.
ARJUNA: Consideramos de
gran interés esta visión pero hemos echado en falta en los
libros de anatomía para el movimiento una presentación del
tema, alguna explicación acerca de esta visión.
BLANDINE: Es un libro de base,
no es un libro para un nivel alto. El objetivo que yo me había
fijado es llevar la anatomía casi hasta el público, ya que
la información la he filtrado casi en una décima parte;
podría ampliarlo a un segundo o tercer nivel con el mismo principio.
Entre la visión personal como terapeuta y la enseñanza que
transmitimos, hay una gran pérdida de definición, es inevitable,
a menos que se enseñe a una sóla persona. Cuando hacemos
pasar cosas sutiles casi impalpables a veinte personas, a veces, tenemos
que volver a repetir para su comprensión. A mi me gustaría
escribir sobre descubrimientos que he hecho, quizá sería
más fácil compartirlo a través de pequeños
folletos.
ARJUNA: Este trabajo en
profundidad de anatomía, ¿cómo se desarrolla en el
trabajo de formación?, ¿cuáles son las bases del
trabajo?
BLANDINE: Hay unos programas, pero
podemos construir miles de programas: el cuerpo somos nosotros mismos,
no es como la geografía o la historia, es mucho más próximo
a nosotros. Cuando alguien estudia la anatomía, si quiere dejarse
sorprender, se da cuenta de que se está estudiando a si mismo.
Yo creo que la medicina ha llegado a un callejón sin salida. Cuando
yo era alumna fisioterapéuta, estudiábamos el cuerpo en
el libro, no haciamos el trabajo de trasponer, de incorporar lo estudiado
y eso, creo que es un trabajo que puede aportar un campo inmenso en el
conocimiento de uno mismo. Intento trabajar siempre sobre cuatro niveles
a la vez.
Un primer nivel de entrada que son los sentidos. Otro nivel que está
más próximo a la teoría del razonamiento ejerce la
capacidad de reflexionar sobre lo que cierta lógica que es totalmente
diferente de los sentidos y a la vez complementaria; entre uno y otro
hay un verdadero trabajo de definición, se aprende a abstraer a
partir de la sensación y todavía hay otro nivel distinto
de trabajo que es el estar a la escucha colectivamente. En cada curso
se produce un momento: de golpe yo comprendo algo que no he comprendido
hasta entonces; yo sé que no he hecho nada, yo lo comparto luego
con el grupo, los otros estadios han preparado esto, es un conocimiento
que va llegando a medida que se desarrolla el proceso, viene de la conjunción
de la gente que está allí. A veces alguien dice una cosa
realmente nueva que se va a apoyar sobre los dos pilares anteriores; el
cuarto pilar es para mí el que genera los otros tres, es el trabajo
que hago yo con otras personas, intento comprender el fundamento metafísico
del cuerpo, o más bien, el cuerpo es el fundamento metafísico,
pues las formas del cuerpo son arquetípicas. Es algo más
profundo, es algo que puede darse en un momento dado, el encuentro con
la forma, el mundo de la forma en el sentido metafísico, el equivalente
del código genético.
ARJUNA: Pero entonces, ¿habría alguna
idea de ideal del cuerpo o modelo al cual hemos de llegar, o bien, cada
uno es diferente?
BLANDINE: Sí,sí,
cada uno es diferente. No es exactamente esto lo que yo quería
decir, es más bien que cada forma es en ella misma un tema de meditación.
Hay algunas civilizaciones que lo han transmitido, por ejemplo, los griegos
lo han transmitido, han sido sensibles al hecho de que el cuerpo humano
es el centro de las formas. Algunas voces en el curso uno enseña
su pie o una pelvis en modelaje, cada uno puede decir cuál es la
primera cosa que le hace pensar y, cuando reunimos todas estas informaciones
tenemos un material muy interesante para comprender que esta forma no
es casual y que en algún medida es un informador, algo que nos
está informando, algo muy fuerte, muy potente.
En el curso, para mí, la anatomía del cuerpo humano no es
el azar; este cuerpo maravilloso es el que nos nutre.
ARJUNA: Volviendo un poco
a la pregunta anterior, somos críticos a un buen número
de técnicas que intentan forzar al cuerpo para llevarlo a un estado
ideal. En este sentido, recuerdo las palabras sabias de un indio que decía
que cada ser, cada árbol estaba en su centro de equilibrio con
su peculiar disposición de hojas, y esta comprensión es
importantísima.
BLANDINE: Es curioso ver, por ejemplo,
en los medios de técnicas corporales que hay técnicas que
enseñan a fondo a curvarse, lo que se llama la retroversión
de la pelvis. Hay escuelas que no es correcto si no estamos muy muy curvados
y, hay otras técnicas que es el otro extremo. He visto en cursos
caminar todo el día con la pelvis en retroversión y el mentón
entrado y la columna muy rigida, a costa de un ideal de cuerpo que se
han inculcado y que de hecho es una quimera como la quimera de los griegos,
una recomposición de lo que no es viable, que no es la verdadera
vida; y no solamente en las técnicas de métodos corporales
sino cuando se estudia la moda del vestir casi cada diez años el
vestido invierte la curvatura lumbar.La tendencia actual es el unisex;
estamos en una época que queremos representarnos como asexuados.
ARJUNA: ¿Qué enfoque haces en tu trabajo?,
si es un enfoque de pedagogía: aprender a escuchar lo que es el
cuerpo, su propio equilibrio, 0 es una visión terepéutica
que intenta ir hacia un modelo.
BLANDINE: En terapia hay estas
dos corrientes. Hay corrientes más bien rectificativas que idealizan,
siguiando un método de simetría, o siguiendo un principio
de curvaciones que van a rehabilitar. Sin embargo hay otros métodos
en los que lo que domina no es tanto la preocupación de rectificar
una función sino más bien restituir el movimiento en profundidad.
Por mi parte, pienso que los dos tienen interés ypeligros, yo he
explorado muchas. Actualmente yo no hago terapia, no soy terapeuta. Soy
formadora, por ejemplo, en el tema de la curvatura yo digo, atención
con la lectura de esa curva porque te puedes equivocar, puede ser una
lectura engañosa, la curvatura lumbar cambia en una mujer embarazada,
o en una persona que tenga unas nalgas muy prominentes. No se debe intervenir
de una manera rápida en una persona. He conocido demasiados profesores
que han ido a corregir una curvatura, es decir, colocar, realinear, sin
permitir a la persona apropiarse de una posición que puede ser
nueva para ella a partir de sus propias sensaciones, casada con sus propias
razones y con la visión que tiene del mundo. Finalmente,rectificar
la curvatura de una persona, exagerando un poco, es tocar algo íntimo
de su ser, no es cualquier cosa. Yo intento proponer vías no de
corrección, sino para encontrar un nuevo movimiento que casaría,
pondría juntos, una nueva concepción de su cuerpo y la posibilidad
de apropiarse de sus sensaciones.
ARJUNA: En terapia corporal hay el dilema de trabajar
sobre el cuerpo, modificarlo pero después la mente modifica de
nuevo el cuerpo. Tu estás hablando de darle tiempo al cuerpo a
integrar su estructura psíquica en la vivencia corporal.
BLANDINE: Yo pienso que finalmente
hay un punto que se tiene que respetar, que es lo único que tiene
sentido y es la libertad de cada uno en definitiva. Podemos buscar nuevas
aportaciones para conocerse mejor: cuanto más se conoce uno, mayor
aporte de información en el aspecto sensorial, racional del arquetipo
que tenemos, pero llega un momento en que nadie puede decirte lo que tienes
que hacer; es muy importante dar a la gente los medios para que puedan
escoger libremente. Encuentro que en muchas técnicas corporales
no hay libertad.
ARJUNA: Esa libertad es fundamental. A veces se
critica al yoga porque el discurso postural no es demasiado respetuoso
porque el yogui, a veces, desde su cultura elige una vía espiritual,
o tiene un discurso energético ydeja en otro plano el tema postural.
¿Cómo vives el concepto de energía en el cuerpo?
BLANDINE: Se tendría que
definir la palabra energía. Lo que me choca es que en muchos lugares
donde se habla de energía corporal justamente no cubre la misma
realidad. Hay gente que habla de energía cuando está en
un «tono» en que se sienten bien, se trata de una síntesis
de las sensaciones corporales que le causan bienestar; a eso, ellos le
llaman energía. Cuando hablamos de energía necesito saber
en qué registro nos situamos, por lo menos en relación a
qué experiencias. Yo siento mucha energía, hoy hemos cantado
y masajeado a fondo el sistema endocrino, la gente estaba como dopada,
yo no llamo a esto energía, es endocrino con modificación
del estado de los tejidos. La palabra energía me molesta porque
encuentro que recubre experiencias demasiado diversas.
ARJUNA: El trabajo que
explicabas me hace pensar como en la asociación libre del psicoanálisis
que es expresar y recobrar el sentido que para uno puede tener una parte
del cuerpo.
BLANDINE: Es la misma familia de
trabajo. En varios campos utilizamos esta pista también, utilizamos
pistas racionales y pistas irracionales y a la vez los aportes se reagrupan.
En el primer curso yo comentaba con la gente que era como si hablara de
algo espiritual, tenía como un fondo; para mí, el cuerpo
es un lugar de encarnación, es ponerse en contacto con la forma
de que estamos hechos; el aspecto de encontrar el aplomo, de sensibilizarse,
de enseñar nuevas técnicas, pero va mucho más lejos
que esto: se trata de descubrir que en realidad no hay ni una sóla
célula de nuestro cuerpo que no esté destinada a espiritualizarse
manteniéndose materia.
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