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Notas autobiogràficas

 

Nací en un pequeño pueblo en el noroeste de Tailandia. Mis padres eran campesinos, así que crecí en un mundo muy primitivo, sin coches, motocicletas, ni algo parecido a la TV o electricidad. En mi época sólo había vacas, búfalos, …

En las áreas rurales no era posible acceder más allá del nivel elemental de enseñanza, así que después de cuatro años de enseñanza primaria, ingresé en un monasterío para poder continuar mis estudios. Tenía trece años cuando entré en la vida monacal y, aunque al principio sólo pensaba permanecer allí durante dos años, empecé a interesarme por el estudio del Budismo, el Dharma, de manera que continué allí hasta los 36 años. La época que estuve en el monasterio 23 años, fue estupenda.

En l964, siendo monje todavía, mi maestro fue invitado a enseñar meditación en Inglaterra, y me pidió que le acompañara para que tradujera al inglés sus charlas. Como consecuencia de esto, al regresar a Bangkok me concedió cierta autoridad y responsabilidades. Primero continué allí trabajando con monjes ingleses y alemanes y luego, siendo monje todavía me trasladé a Europa.
Un tiempo después decidí dejar el monasterio porque sentí que la vida monacal era demasiado estrecha pera mí; me sentía excesivamente restringido y la vida allí me resultaba demasiado limitada. Me dije a mí mismo: "no quiero seguir así" y pensé "puedo cambiar la forma sin cambiar la esencia". Y eso es lo que hice: cambié la forma incluso hasta llegar a ser una persona normal y corriente. Pense que así podría hacer mejor mi trabajo y la gente se volvería más receptiva a mi enseñanza. Muchas personas expresaron lo acertado de esta decisión, ya que consideraron que ese era el mejor camino por mi parte para poder estar con ellas. De esa forma continué hasta ahora: practicando y enseñando la meditación. Esa es mi vocación.
Inicialmente trabajé en Inglaterra, después en Europa y más tarde me trasladé a América, donde permanecí 15 ó 20 años. En Estados Unidos comencé en California y posteriormente me cambié a Washington State donde fundé un centro de retiro, un centro de meditación en el que trabajé durante 10 años. Venía gente a participar en los cursos de manera similar a los que hacemos aquí en España.

Actualmente trabajo prácticamente en todo el mundo. Mi método personal es una combinación de meditaci6n y psicología. La psicoterapia maneja el aspecto más emociona1 de la parte psicológica del ser humano, aspecto que puede bloquear a 1a persona cuando se está moviendo entre experiencias espirituales. Cuando la gente hace psicoterapia se limpia de emociones y de bloqueos, es decir, de obstáculos físicos, mentales y emocionales. Por le tanto, cuando estas personas vienen y se sientan a meditar, alcanzan la calma y pueden acceder a espacios más profundos. Incluso pueden llegar a limpiar todas aquellas cosas que no se han resuelto por medio de la psicoterapia. Así, la gente puede encontrar el camino accesible para experimentar la dimensión espiritual de la vida. En occidente hay mucha gente que tiene creencias, que tiene fe en la espiritualidad, pero no tiene un camino para experimentar la energía espiritual. Sin esa experiencia nos encontramos hambrientos y sedientos, ya que es una parte muy importante de nuestras vidas; sin ella no podemos llegar a sentimos totalmente humanos.

El ser humano posee dos grandes aspectos: el aspecto humano y el aspecto divino, en el que reside la espiritualidad. Si la parte divina y la humana no están equilibradas, no se desarrollan de forma ecuánime, nos encontramos con dificultades en la vida. La gente que despierta sabe que esto es esencial.

Me percaté de que una vez el cuerpo alcanza la relajación, la persona entra en la quietud y esto constituye un gran cambio. Así se confirmó mi creencia de que haciendo psicoterapia y meditación conjuntamente ayudaba a la gente a progresar de forma más rápida y más profunda que si sólo practicaba meditación o psicoterapia. La combinación de ambas produce un desarrollo más total y más rápido que la práctica de una de ellas aisladamente.


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