ARTE
La finalidad, que está detrás de toda obra de arte,
es la consecución de un estado de ser, un estado de elevada actividad,
un momento de la existencia algo más que normal. (…) Hacemos
nuestros descubrimientos cuando estamos en ese estado porque entonces
somos clarividentes.
Robert Henri
«ARTE: Conjunto de preceptos para hacer bien algo. Del latín
ars, artis, «habilidad», «profesión». La
palabra «ARTE» encierra en su esencia el misterioso encanto
de una honda sabiduría. El arte reclama, tanto cuando lo percibimos
como cuando lo realizamos, una especie de atención no habitual.
Una atención que nos pone en contacto con nuestros niveles más
profundos, con nuestro Interlocutor Interno.
El ser se conoce por su manifestación, por su expresión.
No es tan importante el trabajo con los contenidos, que al fin y al cabo
son «mí» (es decir, explicación), como el trabajo
con la experiencia, que es «yo» (ser). La acción que
obedece a la pauta de la explicación no es genuina, es fruto de
la «zona intermedia» (ego), como mucho sirve para conocer
esa zona intermedia. La obra de arte requiere para su realización,
de nuestros patrones de acción, de acceder al mundo, de tomar contacto
con él, de escuchar su respuesta y en definitiva de relacionarnos
con él. Pero, en última instancia surge del nivel más
profundo al que tenemos acceso (y a veces no necesariamente consciente).
TERAPIA
Cómo te puedo decir lo que te diga,
para que lo que te diga,
te diga lo indecible?
Món
Todo es modificable a partir de la modificación en la conciencia.
Es una cuestión de grado: a mayor conciencia, mayor capacidad de
cambio. Si el cambio es funcional y no ocurre en la conciencia, se convierte
en transitorio y afecta tan sólo al ego. El crecimiento personal
no es un reforzamiento de la persona, sino una comprensión de la
misma, relativizándola al lugar que debe ocupar en el espectro
interno. No creo que la finalidad de la terapia acabe en aprender a funcionar
bien, es decir que la satisfacción de los deseos no estorbe a la
satisfacción de las necesidades, más bien creo que ese es
un medio para llegar al fin: la trascendencia.
ARTERAPIA
En tu interior hay un artista del que nada sabes…
Di que sí rápidamente, si lo conoces,
si lo has conocido desde antes que comenzara el mundo
Jalai Ud-Din Rumi
Arterapia. La llamo así (no art-terapia, ni arteterapia). No se
puede separar «arte» de «terapia»; esta forma
de trabajar requiere de la fusión de ambas. Y a qué llamo
Arterapia?: Terapia en la que pongo el énfasis en el lenguaje artístico
como medio de expresión. Mediante la manipulación, unas
veces individual y otras grupal de elementos plásticos, sonoros,
espaciales, dramáticos, etc.
La finalidad última de la Arterapia es crear un espacio lúdico
de experimentación consciente que sirva para despertar la conciencia.
En Arterapia se entrena la atención y la sensibilidad perceptiva,
se desarrolla la capacidad creativa, y se amplía y facilita la
capacidad de expresión. En Arterapia trabajo con la mecánica
del carácter para que éste sirva al crecimiento en lugar
de impedirlo o estorbarlo. La persona, utilizando su artista, obtiene
recursos para poder utilizar su propio potencial; y prueba que lo que
piensa, siente y hace, pueden estar en armonía, es decir que puede
hacer lo que realmente quiere hacer. La creación es la manera más
auténtica de ejercer el Yo.
PROCESO
En el instante en que sabes cuál ha de ser el resultado estás
perdido
Juan Gris
Emoción (e-moción) es movimiento que se hace manifiesto.
La emoción acumula una energía, genera una presión.
Sacar afuera esa presión es ex-presión. El contacto de esa
expresión produce una im-presión en mí y en tí
(algo así como cuando se dispara, que sale la bala en un sentido
pero hay un retroceso). La expresión me conduce a la creación.
El resultado será nuevo y hablará si el proceso es realmente
sentido y espontáneo. Porque podría parecer que todo el
énfasis está puesto en la obra final. Y no es así.
La auténtica riqueza de la obra es el proceso. Expresado de otro
modo es como que la obra final es el proceso.
EMOCIÓN
Simplemente tomo la energía que usaría para enfurruñarme
y escribo algún blues
Duke Ellington
Sólo existe una emoción: el amor. Su sombra es el dolor.
Todos tenemos, más bien hemos fabricado un estilo personal de vinculación
a la vida y a las personas y un estilo personal de apego al mundo y los
objetos. Cuando se establece un vínculo nuevo o se adquiere un
objeto se produce una liberación energética que se siente
como emoción placentera, porque nos evoca la unidad que en otro
plano somos. Cuando se rompe la liberación energética sentimos
la emoción como dolor.
Las dos emociones necesitan expresarse de la forma más genuina
posible, sino se reconvierten en otras para poder salir, o se almacenan
en el cuerpo ya que si no hay expresión, si no hay salida, la energía
se invierte y se «impresa» en el propio cuerpo produciendo
la enfermedad (energía encerrada).
Dolor también es la energía que se libera cuando el ego
no se retroalimenta, cuando el mundo nos devuelve lo proyectado y nos
muestra y nos recuerda de nuevo la separación. No «tener»
al otro para ser tenido es como no «tener-me».
EXPRESIÓN
Cuando el alma desea experimentar algo, arroja una imagen de su experiencia
ante sí y penetra en su propia imagen
Maestro Eckhart
Expresión: Del latín expresus: declarado, destacado. Expresus
es el participio de exprimere: estrujar, hacer salir. Exprimere es derivado
de premere: apretar. El proceso de expresión es un acceso proyectivo
al ambiente para realizar un contacto con alguien o algo, externos claro.
Pero también conmigo. Desplegándome me puedo ver o escuchar,
me puedo sentir, me puedo conocer. Así, la expresión es
una forma de conocimiento. En realidad, cualquier forma de expresarse
es una forma de autoconocimiento. En realidad, cualquier forma de salir
ahí, al mundo, nos da la oportunidad de conocernos porque nos lanzamos
al encuentro de lo real, que hasta ese momento era una idea, una percepción
particular.
Entiendo la expresión como la configuración externa del
mundo interno; como manifestación y plasmación, en una forma
viva y significativa. El lenguaje artístico y todo lo que implica
(emoción - expresión - manipulación - creación
- presentación - impresión - retroalimentación -
etc) posibilita la representación externa del mundo interno (su
generación y construcción), consecuentemente facilita la
observación consciente y la posibilidad de transformación
de los propios mecanismos. Obliga una y otra vez a plantearse e investigar
cuál es el origen y la finalidad del impulso creativo, así
como a través de la comunicación, obliga a reconocer la
necesidad de integrar las polaridades (masculino - femenino, positivo
- negativo, blanco - negro, angel - demonio) y entre ellas la más
amplia: mundo externo - mundo interno.
CREACIÓN
La creación es tan sólo la proyección en formas
de aquello que ya existe
Shrimad Bhagavatam
El proceso expresivo invita al diálogo en la experiencia, con el
mismo proceso; de manera que la impresión que produce la propia
expresión, ayuda a modularla, incluso puede generar una nueva expresión.
El proceso se desarrolla como si fuera una autofecundación. Si
la acción, es decir la expresión, es realmente consciente
entramos en el «trance» creativo. Uno se deja y se suelta
en una luminosa entrega, a veces maravillosa, a vece terrible. El corazón
toma el mando y habla, y todos los niveles del organismo se ponen a su
servicio. No sabemos lo que hacemos, ni como lo hacemos, no le prestamos
atención a eso; como mucho sabemos que hacemos algo. Esta es la
auténtica creación.
Porque la creación ya no es sólo expresión, es también
comunicación, implica feed-back. A partir de aquí ya hablamos
de «obra» (de arte). La experiencia artística surge
del encuentro entre el sujeto y la obra. Esta comunión con el proceso,
es fruto de un ir y venir entre la diferenciación y la fusión.
El acto creativo es resultado del diálogo entre el sujeto y el
curso de resolución de la obra. En el trabajo artístico,
a esos fenómenos que se producen a lo largo del proceso, en que
la obra parece que nos contesta, dejando caer una gota de color o saliendo
una nota inesperada de mi instrumento, les llamamos «accidente felíz».
Es muy importante «escuchar» la obra mientras va surgiendo,
rescatar esos accidentes felices y aprender a dialogar con los materiales
y con la misma obra de arte, pues nos dan la clave para atrevernos a improvisar
y soltarnos, a ser frescos y espontáneos. En esta fase y de esta
manera nos transformamos con la obra, nos creamos con ella.
IMPRESIÓN
Cuando comienzas una pintura, es algo que está fuera de tí.
Al terminarla, parece que te hubieras instalado dentro de ella
Fernando Botero
Impresión. (recordemos: E-moción - Ex-presión - obra
- im-presión). Es comunión definitiva. Es la obra en sí.
Soy yo con la obra. Puede ser efímera, como una danza o una canción
improvisada; o puede ser duradera, como un objeto, o una pintura. El caso
es que hay un momento en el que nos paramos a contemplar la experiencia.
Esta contemplación implica todos los sentidos de manera sinestésica
y holística. Nos dejamos invadir por la sensación de la
obra, por la im-presión. Es un momento divino, porque en ese momento
somos como dioses, y la obra es nuestro hijo, está hecha a imagen
y semejanza nuestra. Es ahí donde podemos sorprendernos de nuestra
«identidad». Cuando el proceso de expresión ha sido
fiel y auténtico (del alma).
APRENDIZAJE
Aprender es moverse de momento en momento
J. Krishnamurti
Arterapia es aprendizaje. «Aprender es descubrir». Etimológicamente
es «apoderarse». Para los sufis el conocimiento es alimento.
Hay dos maneras de aprender, la usual, aprender a partir de lo que se
sabe, y aprender «desaprendiendo» lo que se sabe. Esta última,
parte del presupuesto de que lo que me impide saber es precisamente lo
que sé.
Aprender no es entender. Aprender pasa indefectiblemente por la experiencia
práctica. El aprendizaje es, ha de ser vivencial. Comienza por
desarrollar una sensibilidad especial. Desarrollar el oído musical,
el ojo pintor, la mano rota (expresión artística que indica
que la mano va sola) , etc. Continua por la comprensión profunda
del proceso creativo, del actuar, dejándose estar, dejándose
ser lo que uno es para poder verse y descubrirse poniendo la atención
en lo que se piensa, se siente y se nota en cada momento, relacionándose
con la obra como he descrito ya. Termina este aprendizaje llevando el
sentido artístico a la vida cotidiana, aplicándolo en lo
pequeño, a los actos de cada día; en lo grande, a la vida
como obra.
ELABORACIÓN
La habilidad para leer obras de arte se adquiere con la práctica.
La mejor manera es sentirlas sin palabras y después, más
tarde,
buscar las palabras para expresar esa reacción
Betty Edwards
Al final del proceso hay que despedirse de la experiencia y procesarla.
La descripción de Betty me parece exacta y gestáltica a
la vez. Es preciso propiciar un espacio para desarrollar la recogida y
reflexión sobre lo realizado, para hacer una lectura del propio
proceso que facilite recuperar la proyección. Con el trabajo artístico
puede aflorar mucho material interno antiguo y no digerido. Abrir no sirve
de nada, si no se ubica la experiencia. Esto no sucede necesariamente
en la sesión de trabajo, pero es preciso tener pautas para poder
hacerlo uno mismo. Para poder reconocer los diferentes niveles de arraigo
de la experiencia.
TERAPIA TRANSPERSONAL
Al «Yo Joven» que puede ser tan tozudo y empecinado como
el más díscolo de los infantes, no le impresionan las palabras.
Como a un nativo de Missouri, quiere que le muestren. Para despertar su
interés debemos seducirlo con bonitas imágenes y sensaciones
placenteras, como si dijéramos, llevarlo a cenar y a bailar. Sólo
de esa manera podremos alcanzar el «Yo Profundo»
Starhawk
Como terapeuta vivo el trabajo inmerso en el proceso, participando y convirtiendo
la sesión entera, también en una obra de arte.
«No puedes separar el Trabajo Interior de la vida», me decía
mi amigo Rafael. Todo es Trabajo Interior. El anhelo es una necesidad
imperiosa, la más imperiosa. No se puede callar el grito de Dios
dentro de nosotros. Hagamos lo que hagamos está ahí.
En mi esquema de valores, «bueno» es todo aquello que amplia
la conciencia, que me despierta; «malo» es todo aquello que
oscurece la conciencia, que me duerme. El arte, por la disciplina interior
a la que me obliga, por la impecabilidad que requiere, es bueno. El arte
me abre el corazón; me habla claro cuando no soy claro; me acoge
en el dolor, y me eleva en la alegría; me hace sentir que sólo
puedo hacer desde Dios, con Dios y para Dios. El arte es mi vía
de Trabajo Interior.
RELACIONARTE • REAL
ACCIONARTE • REAL ACCION ARTE • REAL I ARTE • REAL IZARTE
• REALIZARTE
|