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Proyecto Homujella
Integración hombre-mujer a través de la Conciencia de lo Femenino

 

 

Si alguien le preguntara ¿Sabe quién es Vd?, es probable que conteste con su nombre y apellidos. Pero usted no es un nombre. Cada ser humano conforma su propia identidad a partir de lo que aprende y crea. Así, nos identificamos con el nombre, con nuestra físiognomía, con el país y la cultura en la que hemos nacido, con el status socio-económico, con el nivel de estudios, con nuestros gustos y preferencias, etc. Cuanto más nos identificamos con todas estas cosas, más nos identifican los demás con ellas y así nos pueden definir. Por encima de todas estas características hay una que, externamente, diferencia claramente a los seres humanos y esa es el sexo .Identidad de género. Encontrar la propia identidad sexual es un camino lleno de sorpresas, esfuerzos, felicidad y a veces frustración.

No hay más que observar el gráfico para darse cuenta del larguisimo y complejo trasiego de estadíos por los que el feto primero y la persona, después, tiene que pasar desde el primer nivel cromosómico hasta la identidad de género adulto (sentirse hombre, mujer o ambivalente).J. Money, uno de los investigadores más prestigiosos en el tema de la identidad sexual, define la idéntidad de género como la persistencia de la propia individualidad como varón, hembra o ambivalente, tanto en la conciencia de si mismo como en la conducta. A la expresión pública de tal identidad la denomina papel de género (mostrarse como hombre, mujer o bisexual). Profundizando un poco más en este amplio y apasionante asunto nos encontramos con una tercera dimensión más allá del sentir y del mostrarse que es la dimensión de la identidad del SER. Esta identidad completa, no ambivalente sino bien definida y sinérgica que es EL-LA. Lo Masculino y Lo Femenino unido en un centro común más armonizado y potenciador que la simple suma de las características de las partes.

Diferencias biopsicomorfológicas entre hombres y mujeres. Veamos que pasa desde el principio: Ya desde el "misterio programado" inicial (la estructura genética o ADN) encontramos diferencias intra-sexos, es decir entre hombres y mujeres. Para formar el zigoto primario, la mujer aporta 23 pares de cromosomas XX y el hombre 23 pares de cromosomas XY. Si nos detenemos a observar lo que ocurre dentro de cada sexo, vemos que en la mujer no existen diferencias puesto que la carga genética es siempre femenina (XX). En cambio en el hombre la diferencia es evidente puesto que hay espermatozoides machos y espermatozoides hembras. Haciendo una extrapolación de este hecho podemos empezar a listar características de uno de y de otro sexo: XX, que se repite y se mantiene es: determinado, abundante, constante, igualitario, unificador, etc.; y XY, que cambia y no se repite, es: indeterminado alternante, separador, diferenciador, escaso, desigual, etc. Aquí ya tendriamos desde el nivel cromosómico y desde un punto de vista filosófico y psicológico una diferenciación clara entre sexos. Y no es por darle la razon a los franceses que gritan "Viva la diferencia", pero es que no somos iguales, ni en el cuerpo, ni en la mente.

Siguiendo con el esquema secuencial de desarrollo del gráfico anterior nos encontramos que tampoco existe igualdad en las gónadas fetales y que por lo tanto las hormonas, también, serán distintas para uno y otro sexo. Así, llegamos a la diferenciación tanto de los genitales como de la morfología y fisiología del cerebro. Los últimos descubrimientos apuntan en este sentido: el hombre utiliza un hemisferio cerebral u otro dependiendo de la naturaleza (visual, auditiva) de la tarea. La mujer, para realizar la misma tarea, utiliza ambos hemisferios.

Esa parte sabia del ser humano
Se dice que lo que nos diferencia de los animales es saber que sabemos. Ciertamente hubo "algo" que hizo que los primeros seres humanos y sus descendientes "supieran". Entre las cosas que sabían estaba el hecho de que las mujeres recolectaran y los hombres cazaran (sin duda durante los períodos de gestación y lactancia, ya que la antropología moderna nos indica que las tareas eran compartidas). Si las mujeres hubieran cazado mamuts y posteriormente hubieran utilizado su fuerza corporal para empujar un arado en las sociedades agrícolas, ni Vd. ni yo existiriamos hoy.

No hay gestación capaz de soportar semejante esfuerzo físico y por lo tanto ningún embarazo hubiera llegado a término. Parecería, por tanto, que dadas las características morfológicas de hombres y mujeres los roles estaban determinados, por suerte para nosotros como hemos visto, sin que nadie se sintiera ofendido o vilipendiado por poder gestar, amamantar y cuidar del habitat y la prole durante los períodos necesarios o por poder salir a cazar o a empujar un arado. Las tareas, como dice Ken Wilber no creaban status, simplemente eran tareas. Las sociedades primitivas eran matriliniales (el parentesco se transmitía por línea materna). La mujer, generalmente, era la que quedaba en la cueva o en la choza. Era la que, por tanto, representaba la seguridad del hogar, en el sentido de un lugar al que regresar (incluso en las sociedades nómadas). El concepto de familia aún no existía. Los hijos eran de todos y el individualismo y la independencia eran desconocidos. En estas sociedades el culto religioso era hacia la Diosa, la Gran Madre, reconociendo en Ella el principio Femenino Divino, como origen generador de la Vida, la Fertilidad, lo Cíclico, lo Fijo y Estable (menstruación, gestación y nutrición).

La mujer era considerada como la representación del misterio sagrado, puente entre la tierra (la naturaleza) y el cielo (lo trascendente), conocedora y encarnadora de lo mágico del universo y crisol donde se elaboraba la intuición, el sentimiento, lo colectivo y/o relacional.

La igualdad y el equilibrio
Ken Wilber, uno de los padres de la Psicología Transpersonal y gran filósofo opina y así es, de acuerdo con las investigaciones antropológicas, que el matriarcado (gobierno de las mujeres) no ha existido como tal. Sin embargo, no podemos negar que el patriarcado sí ha existido y aún existe. Después de las sociedades minoícas y más claramente aún con los griegos, el papel mítico/místico representado por la mujer hasta entonces en el culto a la Diosa fue abolido e incluso denigrado (Sócrates como ejemplo) hasta llegar a un verdadero "homosexualismo intelectual", que inició y desarrolló el gobierno de los hombres. Lo que sí es cierto es que no fueron sólo los hombres, los que realizaron esta separación de Lo Femenino, sino también las mujeres que apoyaban sus hazañas. Por una parte se aprovechaban de estos "nuevos aires" para quitarse responsabilidades que antes asumían (postura cómoda) y por otro aceptaban la falacia de la debilidad frente al hombre.

Curiosamente y antes de esta escisión, en las tribus matrifocales existía igualdad y equilibrio entre ambos sexos, precisamente porque no había ni concepto de individuo, ni conciencia de familia. Esto nos hace pensar en esa jota aragonesa que reza "Si las mujeres mandasen, en vez de mandar los hombres, serían balsas de aceite los pueblos y las naciones". Aunque no estamos hablando del mando femenino, valga este botón de muestra para recuperar una parte de lo expuesto. Ha sido con la hegemonía del patriarcado que han surgido las desigualdades y el desequilibrio y resulta curioso que hayan sido la mayoría de las mujeres las que han perpetuado esta hegemonía (Recordemos las madres y su educación a los "hombrecitos" de la casa). No obstante si en vez de quedarnos en la mirada de la hormiga, elevamos la vista a la altura del águila, comprobamos que esta separación de Lo Femenino se realiza, no para echar las culpas históricas a los hombres y mujeres que los apoyan, sino para que la humanidad se desidentifique de lo Maternal para crecer y realizarse. Exactamente igual que lo hacemos cada ser humano. Es justamente el arquetípo del Héroe (Lo Masculino) el que nos ha llevado fuera de la matriz indiferenciada de la Gran Madre. Así la humanidad se ha individualizado para poder tener conciencia de ser. No hay que olvidar que la madre en su aspecto negativo puede llegar a ser castrante, asfixiante y destructora.

Una visión más allá de la ciencia
Hasta aquí nos hemos empeñado en demostrar la desigualdad bio-morfológica del hombre y la mujer y lo que esto ha producido en la sociedad y su estructuración. Vamos ahora a introducir una visión más antroposófica y esotérica .Ahora, siguiendo con la Evolución, debemos no retornar a la cultura primitiva para quedarnos en ella, sino para recuperar lo positivo de lo ancestral. No podemos avanzar sin el aprendizaje del pasado. Es nuestro deber integrarlo, en un paso hacia adelante, con lo positivo de la era actual y crear una civilización mundial de hombres y mujeres conscientes y completos. Es decir que han reconocido y armonizado dentro de sí mismos

Lo Femenino y Lo Masculino positivo
¿Pero no habíamos dicho que hombres y mujeres no somos iguales? Cierto, pero si más allá de lo cromosómico-fetal, corporal y físico e incluso de lo psicológico-social nos vamos al nivel energético, más allá incluso del campo de investigación de los físicos cuánticos, nos encontramos que en el nivel de la Energía Sutil, los hombres y las mujeres somos iguales. Los dos sexos tienen dentro de sí Lo Femenino y Lo Masculino. El arquetipo de la Diosa no reemplaza a Dios, solo lo acompaña.

Una vez cumplida la misión del Héroe (Lo Masculino), las sufragístas inglesas se encargaron en el siglo XIX de recordarnos que el patriarcado (encarnado por hombres y mujeres) era sólo un tránsito (largo y costoso eso si) pero que como todo tránsito había llegado a su fin. El patriarcado comienza a hacer aguas y las mujeres ganan puestos en la sociedad en la política y en sus propios hogares. No obstante en este arduo empeño de recuperar la igualdad, ahora ya desde una posición consciente, pierden el contacto con su interior, alejándose de su verdadera esencia femenina. La mujer cree que luchando contra el hombre va a ganar cuando a la larga lo que ocurre es que ambos pierden.

La aparición de un nuevo género
Surge un género alternativo "la mujer masculinizada". Las llamadas "hijas del patriarcado". Aquellas que intentan separarse del yugo patriarcal y, aunque con grandes logros a nivel social y político se hunden más y más en él. Externamente exitosas y competentes e internamente vacias y frustradas luchan por mantener la hegemonía del estereotipo masculino sin darse cuenta de lo perverso de esta postura. Viven desconectadas de su naturaleza interior en un mundo de paradojas que las hieren y las destruyen. Sin poder encarnar lo Femenino verdadero terminan por caer en burdos estereotipos o se mantienen en la "pos" de mujeres masculinizadas exitosas. Esto no significa que una mujer exitosa sea masculina. Hay que encontrar el equilibrio.

Si su vida interior es plena y está nutrida por las características de Lo Femenino arquetípico (cuidado, compasión, nutrición, intuición, cobijo, etc. etc. ) entonces su éxito será real y la mujer brillará con luz propia. Desde ahí armonizará su Masculino con su Femenino. El hombre se siente perdido ante la mujer masculinizada. No encuentra el camino para reconocer su lado oscuro (La Luna), cuyo mapa sólo su lado Femenino conoce, desde lo intuitivo-perceptivo. No sabe salir de su propio laberinto interior. Si la mujer encarna lo Femenino podrá ofrecer un modelo al hombre para que éste reconozca en sí, también, lo Femenino y desde ahí se geste. De otro modo ámbos estarán perdidos en el laberinto como Teseo, pero sin el hilo conductor de Ariadna.

La Propuesta HOMUJELLA
Vivimos en un momento en la tierra en el que nuestra capacidad para descubrir lo mejor dentro de nosotros y vivir y cambiar el mundo de acuerdo con ello, determinará nuestra supervivencia.Es así que la Puerta de Entrada hacia la sensibilización interior y por tanto hacia la plenitud humana se encuentra en Lo Femenino arquetípico positivo. Es ese aspecto el que nos puede devolver la Espiritualidad de la vida más allá de religiones, políticas, credos, razas o culturas.

Una vez transpasado el umbral nos encontramos en la estancia del SER en la que realizamos ese Acto Sexual Supremo con nuestras dos partes Femenina y Masculina que darán como fruto una autoestima personal y universal. No podemos hacer el trabajo individual sin afectar el Inconsciente Colectivo. La propuesta HOMUJELLA llama la atención de hombres y mujeres para que la realización de ese acto sagrado interior tenga lugar cuanto antes, puesto que los tiempos estan prestos. Igualmente, y una vez realizada esta cópula interior exhorta a los novios, a que ya unidos y felices, se queden a vivir permanentemente en el corazón y así puedan atraer en el exterior al ser del otro sexo, que también tenga su interior en sagrada unión.Tenemos la responsabilidad de dejar un legado, no dualista sino integrador, a nuestros hijos, porque estén preparados o no, ellos serán los que rijan el mundo. Ignorar el estado de nuestros hijos es ignorar el estado del mundo. Trabajemos juntos para nuestro bien y el de nuestro planeta. La propuesta HOMUJELLA es una llamada de atención para que no sigamos realizando ese trabajo por separado, "grupos de mujeres" por un lado "grupo de hombres" por otro sino en COMUN-UNION.



Raquel Torrent 
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Raquel Torrent. Psicóloga Colegiada. Terapeuta Integral/Transpersonal

http://www.raqueltorrent.es

 

 
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