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El abismo y lo elevado
Sección Ken Wilber



Un antiguo seguidor de Wilber anda diciendo por ahí, con algún trasfondo malsano,  que el maestro se está volviendo loco.  Dejadas aparte las supuestas críticas  y aunque asi fuera ¿no seguirá siendo su obra un compendio de sabiduría, invitacion a la reflexión profunda y una integración entre las diversas visiones del mundo?. ¿Es que creen sus detractores que su “opera magna” va a dejar de ser por el hecho de destruir a la imagen de la persona que la creó?.   ¿No será que como él mismo decía en una entrevista, no se permite al Atman individual querer formar un todo con el Brahman,  como ocurrió con Jesucristo que fue crucificado porque siendo un hombre, pretendía ser Dios?.

Wilber nos habla una y otra vez de que lo único que hace evolucionar a la conciencia es la práctica de un método contemplativo sea el que sea.  Y es él mismo,  también,  el que dice que en sus libros hay muchas palabras y que es más importante la adecuación a un método auténtico de elevación que la lectura de todos sus escritos. En su vida pesonal Wilber lleva dedicado a la meditacion muchos muchos años y lo mismo que Miguel Servet fue perseguido por encontrar la circulación de la sangre, Wilber puede ser denostado por recopilar,  sintetizar e investigar las cartografías de la conciencia.

La práctica de lo elevado es un camino consciente y díario que requiere de la fortaleza de un guerrero, la pericia de un malabarista y la perseverancia de un meditador zen.   La evolución de la conciencia se encuentra incompleta (y Wilber nos recuerda que sería entonces Nueva Era) si no lleva consigo la bajada a las profundidades (como hizo el Dante en el infierno y Freud en su psicoanálisis.   Hay que poder conocer los bajos fondos personales, la sombra, que diría Jung.  Ambos métodos:  el diván psicoanalítico o la consulta psicoterapéutica y la meditación avanzada,  nos pueden llevar a conocer este terreno desagradable que es la morada del ego: En ambos casos el despertar puede ser doloroso.  Se reconocen las áreas o líneas de desarrollo que no se están cubriendo y eso puede hacernos caer en un abismo de depresión, baja autoestima, destrucción de la imagen personal, juicio, culpabilidad, etc. 

Por todo lo anterior,  Wilber nos recuerda la importancia de crecer globalmente,  es decir,  en los cuatro cuadrantes y en todas las áreas,  “armonizando lo contemplativo con lo convencional”, en otras palabras, Oriente y Occidente.   Hacia arriba y hacia abajo.  O como dice el dicho que corre por ahí “la cabeza en el cielo, los pies en la tierra y el corazón en el Aqui y en el Ahora”.

 

Raquel Torrent
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Raquel Torrent. Psicóloga Colegiada. Terapeuta Integral/Transpersonal
www.asociacionintegral.es

Esta sección es el soporte escrito del “Grupo de Estudio Ken Wilber”, que se reune una vez al mes en Madrid,  de forma gratuita,  para el estudio y debate de sus ideas.   Ken Wilber fué uno de los más destacados representantes de la Psicología Transpersonal durante más de una década. Ahora lo es de la Psicología Integral y algunos le llaman:   “El Einstein de la Conciencia”. 

Aquellos interesados en formar parte del “Grupo de Estudio Ken Wilber”, llamar al 91-415 57 56.    

 
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