Ir al página principal
   
ir

ir

Revista
Autores
Números


Canta y sé feliz
 


Alegría, si queréis tener: cantar, alegría de vivir, que para disfrutar, cantar, canta y sé feliz.

Cuando pensaba en escribir este artículo, ha surgido en mi cabeza esta melodía de mi paisano Peret. Él pertenece a una etnia que no ha olvidado que el cante nos llega al alma. Cantar nos hace tan dichosos, que esas sensaciones que tenemos de placer y de estar en el momento presente sólo pueden venir del Espíritu. El arte y lo divino están tan unidos que no se entiende uno sin el otro, y lo divino y la felicidad también: sat-chit-ANANDA. Por todo eso, el efecto de los mantras es tan directo, tan eficaz que cuando lo experimentamos en primera persona no podemos dejar de maravillarnos.

A pesar de todas las virtudes y los efectos beneficiosos del mantra yoga, nos encontramos en nuestras clases con obstáculos para cantarlos.

Estos obstáculos los resumiría en tres:
1-la secta: eso de cantar unas palabras en sánscrito (una alumna un día me preguntó: ¿qué es eso del sánscrito?, ¿no es un tipo de letra del Microsoft-word?), les provoca recelos, se extrañan que dediquemos la clase a algo tan improductivo y absurdo como cantar palabrejas en un idioma raro, que significan cosas extrañas de unos dioses de la India. Definitivamente con ese prejuicio, no cantan “eso”.

2-la vergüenza: esta generación hemos perdido el saludable acto de cantar y trabajar a la vez, de silbar y andar, de fregar platos y canturrear... Hay muchas personas que sienten vergüenza cantando, nunca lo hacen en sus vidas y les parece ridículo y que no lo harán bien. Tienen miedo y cuanto más miedo tienen más desafinan y se les rompe la voz. Aunque estén con los ojos cerrados, se oyen haciéndolo mal y optan por callar y esperar.

3-la falta de musicalidad y técnica vocal: hay alumnos que ponen toda su buena fe y empeño, pero no afinan y no pueden seguir las melodías. Son una minoría pero muy molesta, porque cuando alguien desentona se distingue rápidamente del grupo. A mí me produce curiosidad la falta de oído, cantar en coro es una sensación física de ondas vibratorias que se mueven en armonía y aunque no cantes la misma nota hay unas cuantas notas afines que pertenecen al acorde y pueden cantar sin molestar. No tengo una teoría clara sobre el porqué sucede esto, pero para mí es evidente una incapacidad para escuchar a los demás y para poder unirse al grupo. Habrá que estudiarlo.

Los problemas técnicos nacen de un desconocimiento básico de la mecánica de la laringe, si nunca cantas, tienes una musculatura muy poco adaptada a ello, te tiembla la voz, no sabes mantener el tono y no llegas a los agudos. No solamente es cuestión de respirar bien o de “cantar de diafragma” es muy importante lo que pasa en la laringe. Si no tenéis seguridad, como docentes o alumnos no descartéis unas clases de música y técnica vocal, siempre os van a mejorar y vais a disfrutar aún mas del placer de cantar, ya sean mantras o pop-rock.

Felicidad, ¿podemos ser felices cantando? Si, cantando cualquier género de música podemos lograr un estado de felicidad momentánea, un alivio a nuestro estado emocional, ya lo dice el refrán “quien canta sus males espanta”, pero mantener en nuestra vida un estado de equilibrio y dicha, sólo lo podemos lograr manifestando los atributos del Ser. Él se expresa a través de la materia de nuestros cuerpos, y el mantra yoga es una técnica poderosa que nos ayuda a conseguirlo
Leyes del mantra: Se ayuda al Ser en su labor, construyendo vibraciones que estén en armonía con sus propios esfuerzos: LOS MANTRAS.

Dicho así con estas palabras, que suenan más importantes, recordamos el valor que tiene cantar mantras, repetir el mantra en la meditación, trabajar esta técnica maravillosa. Su práctica nos va a equilibrar, sanar, nos va a unir físicamente con las vibraciones de los compañeros y del Ser, nos va a llenar de dicha, de gozo y de felicidad. Ahora sólo queda vencer los pequeños obstáculos y practicar cantando, cantar y Ser felices. OM SHANTI

 



Carme Nalini 
Enviar correo

 

www.carmenalini.com

 

 
Ir hacia arriba